Las elecciones legislativas en Colombia del domingo 8 de marzo de 2026 mostraban un avance del escrutinio con una disputa clara por la supremacía en el Senado. Según la Registraduría Nacional, con 74,19% de las mesas procesadas el bloque afín al presidente Gustavo Petro alcanzaba 3.130.634 votos, mientras que el Centro Democrático, liderado históricamente por el expresidente Álvaro Uribe, registraba 2.147.246 votos.

El diseño de listas cerradas obligó a los electores a votar por la lista de un partido y no por candidatos individuales, lo que determinó la asignación directa de escaños según el orden de cada colectividad. En la lista del Pacto Histórico figuraron postulantes como Carolina Corcho, Pedro Flórez, Carmen Patricia Caicedo, Wilson Arias y Laura Cristina Humada, vinculada al exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. Por el Centro Democrático entraron nombres como Andrés Forero, Rafael Nieto Loaiza, Claudia Margarita Zuleta, Hernán Darío Cadavid y Julia Correa.

El resto del mapa parlamentario también mostró movimientos. El Partido Liberal obtuvo 11,70% de los votos, la coalición Alianza por Colombia alcanzó 10,00%, el Partido Conservador llegó a 9,79% y el Partido de La U sumó 8,20%. La Coalición Cambio Radical–Alma declaró una participación del 6,19%. Estos porcentajes configuran las mayorías y negociaciones que definirán el calendario legislativo.

Tras el avance del conteo, el congresista Agmeth Escaf, congresista colombiano, publicó en la red social X que "El Pacto Histórico hoy es la fuerza política más grande del país" y añadió que aumentar la bancada en Senado y Cámara permitirá impulsar los proyectos del gobierno. El mensaje refleja la lectura política del bloque respecto al resultado provisional y su expectativa de mayor capacidad de legislar.

Históricamente, Colombia ha vivido un parlamento fragmentado y polarizado entre fuerzas de derecha y una izquierda que ganó protagonismo con la elección de Gustavo Petro en 2022. En ese contexto, una bancada mayor del Pacto Histórico facilitaría trámites legislativos clave, mayor representación en comisiones y capacidad para articular la agenda del Ejecutivo, sin que ello elimine la necesidad de negociaciones con otras colectividades.

Para Chile y la región, el fortalecimiento del Pacto Histórico es relevante como indicador político. Refleja la continuidad del reordenamiento ideológico en países latinoamericanos en los últimos años, y puede incidir en la coordinación regional en temas como migración, cambio climático y comercio. Sin embargo, el conteo es todavía parcial y los resultados definitivos dependerán del cierre del escrutinio y de la distribución final de escaños, que será decisiva para la gobernabilidad del próximo periodo parlamentario.