Una caída en la recaudación tributaria no minera y un ajuste cíclico a los ingresos por el cobre explican, según la fuente original, el incumplimiento de las metas fiscales por tercera vez consecutiva. El Consejo Fiscal Autónomo, el ente independiente que evalúa las proyecciones fiscales en Chile, ya advirtió sobre la posibilidad de una nueva desviación en la estimación de ingresos.

De regreso de sus vacaciones en el sur, el mandatario electo José Antonio Kast dijo que “el tiempo nos ha ido dando la razón”, al comentar las diferencias en cifras entre lo previsto y lo ejecutado. Agregó que, aunque los parlamentarios “tienen el derecho a generar comisiones investigadoras, acusaciones constitucionales”, muchos instrumentos no serían necesarios “cuando hay buena información”. El futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, calificó estos errores como más que incidentes: acusó que se mantuvo conscientemente una presión de gasto público que dejó al país en “una situación fiscal bastante estrecha y compleja”. Respuesta del gobierno saliente El Ejecutivo respondió anunciando la creación de una comisión asesora para estudiar la recaudación tributaria no minera del impuesto a la renta. Kast deberá designar a los cinco expertos que integrarán ese grupo, que trabajará ad honorem, según el comunicado. Consecuencias En lo inmediato, la desviación vuelve a reducir el espacio fiscal disponible para el próximo gobierno. Menos margen fiscal puede traducirse en reprogramaciones de gasto, postergación de iniciativas sociales o tensión para financiar respuestas urgentes, como la coordinación para incendios forestales que el equipo de Kast ya ha discutido. Políticamente, el hecho refuerza la agenda de la oposición y de la futura administración para exigir transparencia y revisar las cifras oficiales. También abre la puerta a enfrentamientos en el Parlamento, entre solicitudes de comisiones investigadoras y la defensa del actual gabinete. El Consejo Fiscal Autónomo podría emitir nuevos alertas que presionen aún más el debate público.

Precedente histórico, ganadores y perdedores. Es la tercera vez consecutiva que el gobierno no cumple sus metas fiscales, lo que recuerda episodios anteriores en que desvíos similares terminaron condicionando agendas de transición. Quien gana políticamente es quien puede presentar la situación como justificación para ajustar el gasto o cambiar reglas fiscales. Quien pierde es la ciudadanía, especialmente los grupos vulnerables que dependen de programas sociales y de la capacidad del Estado para reaccionar ante emergencias. Qué falta por saber La fuente no entrega la magnitud exacta del déficit adicional ni su equivalencia porcentual respecto del producto interno bruto. Sin esa cifra es imposible medir con precisión el impacto fiscal y comparar el desvío con episodios previos. Qué vigilar Las designaciones a la comisión asesora, los próximos informes del Consejo Fiscal Autónomo, y si el Parlamento instala comisiones investigadoras o presenta acusaciones constitucionales contra responsables políticos, entre ellos el ministro de Hacienda, Nicolás Grau. También habrá que observar medidas concretas del equipo entrante para reprogramar gasto sin afectar servicios esenciales.