Con 2:11:57, el corredor chileno Ricardo Rojas, de 27 años, fue el mejor sudamericano en el Maratón de Sevilla 2026, en España, y firmó la tercera mejor marca en la historia de un nacional en la distancia. En una entrevista con el medio deportivo El Deportivo, Rojas dejó claro que su ambición va más allá de una buena actuación puntual: "No quiero arrepentirme de nada más adelante".

Rojas atribuye su salto cualitativo a la decisión de dedicarse de lleno al atletismo hace dos años. Contó que profesionalizarse implicó reorganizar la vida, asumir la presión por resultados y aprender a gestionar el descanso como parte del entrenamiento. "Puedes entrenar un poco más, pero lo que hace la diferencia es que puedas descansar y asimilar el entrenamiento", explicó, resaltando el cambio de ritmo que implicó dejar otras actividades para concentrarse en el maratón.

El corredor, patrocinado por ASICS, recordó además el revés que lo empujó a insistir: la fallida clasificación a los Juegos Panamericanos de 2023, evento continental en el que no pudo competir por una lesión que llegó justo cuando terminaba la universidad. Aquella frustración, dijo, se convirtió en motor. En Lima corrió un 1:03:59 que le valió un cuarto lugar en un campeonato nacional peruano y la convicción de que "puedo hacerlo mejor, estoy para grandes cosas".

La trayectoria reciente de Rojas también incluye victorias en el circuito nacional. Ganó la Media Maratón de Viña del Mar en 2024 y, en 2025, corrió junto a Matías Silva, corredor chileno, logrando junto a él las mejores marcas de un chileno en medio maratón dentro del país, un antecedente que le dio confianza para afrontar carreras internacionales.

Más allá del cronómetro, el hito en Sevilla tiene un valor simbólico para el atletismo chileno y sudamericano: no solo por la marca, sino por la posibilidad de situar a un fondista chileno entre los tiempos competitivos en Europa, escenario donde se dirimen plazas y ritmos de referencia para los Juegos Olímpicos. Rojas lo tiene claro, y mira ya hacia la cita olímpica de 2028 como su gran desafío próximo.

El atleta no detalló calendarios oficiales ni pasos concretos hacia la clasificación olímpica en la entrevista, pero dejó la idea de un proceso contundente: mejorar ritmos, afinar la gestión de cargas y evitar arrepentimientos futuros. Para el atletismo chileno, su marca en Sevilla es una señal; para Rojas, una escala en una carrera que ahora está pensada con horizonte olímpico.