La Contraloría General de la República instruyó un sumario administrativo a la Municipalidad de Palena y a la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud de Los Lagos tras detectar el vertimiento de aguas servidas al río Palena sin tratamiento previo. Los antecedentes también fueron remitidos al Ministerio Público, porque la situación podría configurar el delito de atentado contra el medio ambiente.
Según el informe publicado por el organismo fiscalizador, los residuos líquidos llegaron al cauce a través de un by-pass hidráulico, es decir, un sistema que desvía el flujo para evitar que el agua pase por la etapa de depuración. En términos concretos: las aguas contaminadas entraron directamente al río sin ser tratadas.
El documento constató que la Municipalidad de Palena no cumplió ninguna de las condiciones que la Seremi de Salud estableció para autorizar el funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas local. Tampoco se respetaron los parámetros de emisión exigidos ni se ejecutó el plan de monitoreo requerido.
A eso se suma otro hallazgo: el municipio no cobró la multa por falta de renovación de la boleta de garantía del contrato de conservación de la red de aguas servidas. El contrato fue modificado dos veces para ampliar plazos, pero en ninguna de esas ocasiones se actualizó la vigencia del instrumento de caución.
Por estos motivos, Contraloría formuló dos reparos económicos. El primero, de $8,3 millones, corresponde a pagos por supervisión y operación de la planta sin respaldo documental. El segundo, de $81,2 millones, se refiere a la multa que el municipio dejó de cobrar. La Municipalidad de Palena tiene 30 días hábiles para responder, explicar las gestiones realizadas para evitar el vertimiento y acreditar las acciones tomadas para cumplir con las exigencias sanitarias.