Metro de Santiago y el Tren Nos iniciaron la marcha blanca, es decir el periodo de prueba, del pago con tarjetas bancarias el 13 de febrero, y a una semana entregaron un balance sobre cómo funcionó la nueva opción de acceso.

Según el reporte oficial, entre el 13 y el 18 de febrero se registraron 198.876 transacciones con tarjetas bancarias. Las estaciones que concentraron la mayor parte de esos pagos fueron Tobalaba, Universidad de Chile, Los Leones, La Moneda, Estación Central, Santa Lucía, Universidad de Santiago, Manquehue, Plaza de Armas y Pedro de Valdivia, todas nodos de alto flujo peatonal.

El sistema convive con los medios ya conocidos. La tarjeta Bip!, la tarjeta prepaga del transporte público, tuvo un uso promedio del 45,4% diario; el pago por QR (códigos QR escaneados desde una aplicación) representó el 20,7%; la TNE, la Tarjeta Nacional Estudiantil, y la TAM, la Tarjeta Adulto Mayor, sumaron 31,4%; y las tarjetas y billeteras digitales bajo el estándar EMV, el sistema internacional de tarjetas con chip para pagos sin contacto (por sus siglas en inglés Europay, Mastercard y Visa), marcaron solo 2,5% del uso diario.

Rodrigo Terrazas, gerente general subrogante de Metro de Santiago, dijo que "estos primeros días de marcha blanca confirman que la incorporación del pago con tarjetas se está desarrollando de forma segura y controlada" y que el sistema operó "sin incidencias relevantes". Metro explicó que está "observando una adopción gradual", especialmente en estaciones de alto flujo.

¿Qué significa esto para los usuarios chilenos? Si tienes una tarjeta contactless o una billetera digital, puedes subir sin pasar por boleterías ni cargar saldo en la Bip!, lo que facilita viajes esporádicos y a turistas. Pero la baja participación del EMV sugiere que la mayoría sigue usando las tarjetas Bip! y mecanismos tradicionales, lo que indica que la inclusión financiera será clave: no todos los viajeros tienen tarjetas bancarias contactless o billeteras digitales activas.

En términos de seguridad, Metro destaca que EMV es un estándar que incorpora protecciones frente a fraudes típicos de la banda magnética, aunque la adopción depende de que bancos, emisores y usuarios activen esa funcionalidad.

La marcha blanca es una fase limitada, la disponibilidad actual corresponde a Metro de Santiago y el Tren Nos en Estación Central, y Metro dijo que seguirá monitoreando el funcionamiento antes de ampliar cobertura. En la práctica, el siguiente paso será ver si la participación de las tarjetas bancarias sube desde ese 2,5% y si eso reduce la dependencia de la Bip!, o si se mantiene una convivencia larga entre ambos sistemas. Metro deberá también comunicar con claridad cómo afectará a quienes no tienen acceso a tarjetas bancarias, para evitar que la modernización deje fuera a usuarios vulnerables.