Santiago, marzo 2026. Ignacio Briones, economista y ex ministro de Hacienda del gobierno de Sebastián Piñera, dijo en el estreno del podcast Cómo se viene la cosa: termómetro del mercado inmobiliario que quienes impulsaron los cuatro retiros de los fondos de pensiones fueron «unos irresponsables» y que esas decisiones inciden hoy en la crisis de la vivienda.

En conversación con Francisco Klein y Sandra Jerez, ambos presentadores y expertos del sector inmobiliario, Briones sostuvo que nunca se explicó a la ciudadanía que los retiros se traducen en efectos concretos: menor acceso al crédito de consumo y, sobre todo, mayores dificultades para obtener crédito hipotecario al comprar una vivienda. Recordó que el cuarto retiro se aprobó en la Cámara cuando Gabriel Boric, hoy Presidente de Chile, era diputado, y señaló que muchos actores políticos de la izquierda y parte de la derecha apoyaron las medidas en su momento.

La acusación de Briones mezcla juicio político y diagnóstico económico. Para él, la medida de permitir retiros anticipados de ahorros previsionales alimentó presiones inflacionarias y el alza de las tasas de interés que, en su versión, terminaron por encarecer las hipotecas. «Comprar una casa es la decisión más importante que toman las familias, y si las tasas están en las nubes, afecta», dijo en el programa, por lo que pidió mirar más allá de la demanda inmediata.

Ese reclamo llega en la antesala del cambio de mando, en que la administración entrante debe enfrentar una emergencia habitacional y, simultáneamente, construir una agenda de más largo aliento. En ese contexto parlamentario y fiscal, el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ya se reunió con el Consejo Fiscal Autónomo para analizar el panorama y afinó nombres para la Dirección de Presupuestos, como informamos en notas previas. El cierre fiscal 2025 evidenció un déficit estructural de 3,6% del PIB, una restricción que condiciona la capacidad de financiar soluciones habitacionales sin ajustes fiscales.

Políticamente, el señalamiento de Briones busca asignar responsabilidades históricas: quienes promovieron los retiros obtuvieron apoyo popular y alivio de liquidez en el corto plazo, pero, según su diagnóstico, perdieron en términos de estabilidad macroeconómica y acceso a vivienda para nuevas generaciones. Los ganadores inmediatos fueron los pensionados o cotizantes que retiraron montos, los perdedores son las familias que hoy enfrentan tasas altas y mercados inmobiliarios menos accesibles, y el Estado enfrenta ahora un espacio fiscal más estrecho.

Las consecuencias prácticas para el ciudadano son claras, según Briones: menor oferta de crédito hipotecario, mayor costo de las cuotas y la necesidad de políticas que combinen respuestas de urgencia con reformas estructurales del mercado inmobiliario y del sistema de ahorro previsional. Frente a eso, el ex ministro advierte que «el largo plazo se llama Reforma», es decir, cambios normativos y fiscales que no pueden eludir la nueva administración.

Queda por ver cómo traducen esta discusión el futuro gobierno y el Congreso. El equipo económico de Jorge Quiroz heredará la urgencia de aliviar la emergencia habitacional, y al mismo tiempo tendrá que lidiar con la corrección de estimaciones fiscales y eventuales ajustes, en línea con llamados previos de expertos como Alejandro Weber sobre la necesidad de auditar y ajustar las cuentas públicas. Ese doble desafío marcará quién gana y quién pierde en la próxima etapa, y condicionará la vida cotidiana de las familias que buscan acceder a una vivienda propia.