Luciano Darderi llegó a Santiago para disputar el BCI Seguros Chile Open y aprovechó la previa para hablar de la relación que forjó con Cristian Garin, del futuro en la Copa Davis y de su calendario en la gira sudamericana.
El tenista nacido en Villa Gesell, Argentina, defendiendo la camiseta de Italia desde los 14 años, vive el mejor momento de su carrera. Es 21º del mundo y será el segundo sembrado del torneo chileno, donde debutará en octavos frente al ganador del partido entre Mariano Navone, tenista argentino, y Vit Kopriva, tenista checo. Darderi recordó su triunfo en el ATP de Córdoba hace dos años como un punto de inflexión en su progresión y afirmó que llega con más energía tras una caída en la primera ronda del torneo de Río de Janeiro.
Sobre su cercanía con Cristian Garin, el tenista argentino-italiano fue claro y sentó un tono humano que domina sus declaraciones. "Garin es un gran chico y sentía que tenía que apoyarlo; me salió del corazón", dijo Darderi, refiriéndose a su gesto de respaldo público hacia el chileno Cristian Garin, actual referente del tenis chileno. Esa conexión subraya los lazos personales que se tejen en el circuito sudamericano y que, en ocasiones, trascienden las nacionalidades.
En la charla también abordó la posibilidad de jugar la Copa Davis, la competición por equipos nacionales en el tenis, para Argentina. Aunque en su país natal hay optimismo sobre esa opción, Darderi señaló que hoy defiende a Italia y que cualquier cambio depende de trámites federativos y de las reglas de elegibilidad de la Federación Internacional de Tenis. No ofreció plazos ni confirmaciones, pero reconoció que la idea se conversa en Argentina.
Tácticamente, Darderi explicó su enfoque en esta parte de la temporada: gestionar la energía y adaptarse a la altura de Santiago para optimizar golpes y movimiento en polvo de ladrillo. Reconoció que en ediciones anteriores llegaba muy cansado al final de la gira sudamericana, y que esta vez espera aprovechar los días de preparación antes de su debut. También destacó la importancia de jugar todo el año sin lesiones, meta clave para sostener y mejorar su ránking, y dijo que apuntar al top 10 es un objetivo a final de temporada, tras alcanzar el borde del top 20.
En lo humano y de vestuario, Darderi habló de sus relaciones con colegas del circuito: Lorenzo Musetti, tenista italiano con quien creció, Jannik Sinner, tenista italiano de alto nivel, y Carlos Alcaraz, tenista español y campeón de Grand Slam, a quienes ve como compañeros y rivales que ayudan a elevar su nivel. Esa convivencia, dijo, es parte del aprendizaje diario que impulsa su salto en el ránking.
Desde la perspectiva chilena y sudamericana, la presencia de Darderi en Santiago añade interés: no solo por su posición en el ránking, sino por la narrativa que trae, entre el apoyo mostrado a Cristian Garin y la discusión sobre la representación nacional en Copa Davis. Si convierte la adaptación a la altura en resultados, puede cerrar el hueco que lo separa del top 20 y alimentar el debate en Argentina sobre si sería candidato a jugar por su país natal en una próxima edición por equipos.