En la audiencia celebrada esta mañana ante la jueza Michel Ibacache, el tribunal declaró ilegal la diligencia que dio origen al testimonio del imputado Eduardo Lagos Herrera y ordenó su exclusión del proceso relacionado con el caso conocido como Muñeca Bielorrusa. La decisión se basó en una serie de faltas en el actuar del Ministerio Público que, a juicio de la magistrada, afectaron las garantías del procedimiento.

La sesión comenzó con retraso: la audiencia partió cerca de las 11 de la mañana tras un error de Gendarmería de Chile que dejó inicialmente fuera de la sala al imputado, único presente de forma presencial, por una confusión con el horario. Ese problema fue el primer episodio de una jornada en que la jueza puso el foco en el procedimiento seguido por los fiscales.

Según la resolución y lo expuesto en la audiencia, la magistrada reprochó reiteradamente al Ministerio Público por acciones que habrían perjudicado la capacidad de la defensa para fiscalizar la diligencia. Ibacache calificó la actuación como ilegal y, en sus palabras, sentenció: "Dicha diligencia es ilegal". Los fiscales presentes manifestaron inquietud y uno de ellos interpuso un recurso de reposición contra la decisión, recurso que la jueza rechazó por improcedente.

Los defensores presentes reaccionaron con alivio en la sala. Entre ellos estuvieron Sergio Contreras, abogado que representa a Mario Vargas; Marcelo Abujiar, en representación de Eduardo Lagos Herrera; y Jorge Valladares, apoderado de la destituida jueza suprema Ángela Vivanco. A pesar de la exclusión de la declaración, la jueza negó en esa misma audiencia la solicitud para dejar sin efecto la prisión preventiva de Lagos, por lo que el imputado permanece privado de libertad.

Durante la discusión se abordaron varios ejes: la responsabilidad por filtraciones a medios de comunicación, supuestas dilaciones de la Fiscalía frente a diligencias solicitadas por la defensa, y que el documento incorporado a la carpeta procesal como la declaración de Lagos no reflejaría fielmente lo manifestado por el imputado. La jueza citó esas inconsistencias como motivos para excluir la prueba y proteger el derecho a un debido proceso.

A efectos prácticos, la exclusión de una pieza que el Ministerio Público calificó como esencial supone un golpe a la estrategia probatoria de la fiscalía, aunque no determina por sí sola el futuro del caso. En procedimiento penal chileno, una resolución que declara ilegal una diligencia puede ser recurrida por la parte afectada ante la Corte de Apelaciones, y el Ministerio Público dispone de vías legales para impugnar la decisión si lo estima procedente.

Este no es el primer choque entre la jueza Ibacache y el Ministerio Público en este expediente. En la audiencia de formalización de cargos en noviembre pasado, la magistrada ya había reprochado lo que interpretó como improvisación por parte de los fiscales al introducir nuevas diligencias en la misma instancia.

El episodio expone tensiones frecuentes entre la persecución penal y las garantías de la defensa en causas de alta complejidad, y abre una nueva etapa procesal en la que el Ministerio Público deberá decidir si apela la exclusión o busca reconstruir su caso con otras pruebas. Mientras tanto, la investigación del caso Muñeca Bielorrusa continúa con la declaración clave fuera del registro probatorio y el imputado todavía en prisión preventiva.