El conjunto folclórico Guitarras Elquinas y Los Pajonales estrena una nueva obra dedicada a su territorio: el álbum Soy Vicuñense, formado por once canciones que narran paisajes, leyendas y costumbres de la comuna de Vicuña, en la Región de Coquimbo. La presentación oficial será el 25 de febrero a las 20:00 horas en el Restorán Halley, en un encuentro abierto a la comunidad.

El disco se inscribe en una tradición folclórica que busca hacer visible la identidad del Valle de Elqui frente a audiencias jóvenes y antiguas por igual. Las composiciones recuperan relatos locales y imágenes del paisaje nocturno del valle, desde la agricultura y la cueca hasta las historias que se repiten en las sobremesas familiares. En tiempos de migraciones internas y turismo creciente, este tipo de proyectos funciona como memoria sonora y como herramienta de pertenencia.

Guitarras Elquinas y Los Pajonales llevan más de cuatro décadas en escena. Nacieron en junio de 1982 y han mantenido actividad constante en fiestas comunales, festivales regionales y certámenes nacionales. Entre sus logros figuran campeonatos de cueca en Arica en 1991, 2001 y 2007. Su trayectoria también incluye presentaciones en Palma de Mallorca, España, y en el campeonato mundial Eurocueca, en Bruselas, Bélgica, además de participaciones en festivales en Argentina, facilitadas por el Paso de Agua Negra, el paso cordillerano que conecta la Región de Coquimbo con la provincia de San Juan en Argentina.

El desafío creativo del nuevo álbum estuvo en manos de sus propios integrantes. Las canciones y la música fueron compuestas por Ricardo Alfaro Céspedes, director artístico y músico chileno; Onías Rojas Pineda, guitarrista, charanguista y ejecutor de vientos andinos; Carlos Urqueta González, primera guitarra; Richard Vargas Torres, en piano, violín y vientos andinos; y Ricardo Alfaro Alcayaga, batería. El resultado busca conjugar sonoridades tradicionales con arreglos que permitan su incorporación en radios locales y celebraciones familiares.

Desde la agrupación explicaron que esperan que el disco tenga difusión en las emisoras de la zona y que se reconozca el trabajo formal ante la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales, entidad señalada por ellos para resguardar los derechos de autor y de interpretación. También expresaron la intención de que las canciones de Soy Vicuñense se integren en fiestas comunales, parrilladas y encuentros culturales del Valle de Elqui, para que no queden solo en el registro sino que circulen en la vida cotidiana.

La publicación de Soy Vicuñense llega en un momento en que los territorios regionales buscan reposicionarse culturalmente, no solo como destinos turísticos sino como comunidades con relatos propios. La ceremonia del 25 de febrero en Restorán Halley será, según los organizadores, el punto de partida para que esas historias vuelvan a cantarse en las plazas y casas del valle, y para que nuevas generaciones reconozcan en la música un reflejo de su paisaje y su memoria.