Summit Nanotech Corporation puso en marcha el 24 de febrero de 2026 en Santiago una planta piloto destinada a validar a escala comercial tecnologías de extracción de litio para desarrolladores y mineras. El proyecto, anunciado por la propia compañía a través de PR Newswire, funciona como un centro de pruebas que replica condiciones específicas de sitio para reducir la incertidumbre técnica antes de inversiones millonarias.

La planta emplea extracción directa de litio, conocida por sus siglas como DLE. La DLE es un conjunto de procesos que separan litio de salmueras sin depender de largas piscinas de evaporación, usando equipos modulares y materiales selectivos; en cristiano, es como usar un filtro avanzado que extrae el litio directo de la mezcla, en vez de esperar meses que el agua se evapore.

Summit dice que la instalación en Santiago se apoya en un despliegue previo en el Norte de Chile durante 2025 y que permite ajustar pruebas a la variabilidad del recurso y a factores operacionales críticos. La compañía anunció que acepta salmueras de todo el mundo para evaluación y que comenzará programas de prueba con dos compañías mineras en el Triángulo del Litio, la región que agrupa a Chile, Argentina y Bolivia.

Paul Barbaro, gerente general de Summit en Chile, explicó que las plantas DLE requieren pruebas rigurosas y que su sistema trabaja "codo a codo" con desarrolladores para adaptar cada piloto al recurso específico. Joe Arencibia, presidente y director de operaciones de Summit, afirmó que el nuevo sistema entrega certeza más rápido y más barato: según la empresa, permite validar desempeño y economía en una cuarta parte del tiempo comparado con pruebas tradicionales.

Para un desarrollador chileno, esto significa poder obtener datos operacionales y económicos en etapas tempranas, lo que reduce el riesgo antes de comprometer cientos de millones de dólares. En términos prácticos, es parecido a probar un motor en un banco de pruebas antes de comprar toda la flota; se reduce la probabilidad de sorpresas costosas al escalar a planta comercial.

La instalación en Santiago complementa la planta piloto que Summit mantiene en Denver, Colorado, que opera como centro regional para clientes en Norteamérica. Quedan preguntas abiertas para el sector: la extrapolación de resultados de piloto a escala industrial, los plazos regulatorios y las evaluaciones ambientales y de uso de agua que exigen las autoridades chilenas y las comunidades locales. Estos factores serán determinantes para que los resultados de laboratorio y pilotaje se traduzcan en proyectos plenamente operativos.

En el corto plazo, la disponibilidad de pruebas centralizadas podría acelerar decisiones de inversión en el Triángulo del Litio y atraer más pruebas de compañías extranjeras, pero la transformación de un piloto a una planta comercial seguirá dependiendo de pruebas a mayor escala, financiamiento y permisos, tanto en Chile como en los otros países de la región.