El Presidente José Antonio Kast advirtió este lunes que el gobierno revisará las próximas autorizaciones de marchas. Antes, dijo, los convocantes deberán comprometerse con la seguridad. El anuncio llega cuatro días después de los incidentes ocurridos el jueves frente a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica (PUC).
Según informó Cooperativa, la protesta había sido convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que agrupa a federaciones universitarias de todo el país. Mientras avanzaba la columna, estudiantes de los movimientos Gremial y Solidaridad desplegaron lienzos en el frontis de la sede.
Ese gesto derivó en enfrentamientos. Asistentes a la marcha lanzaron objetos contra el grupo e intentaron agredirlo. El medio Cambio21 agregó que hubo choques entre manifestantes y Carabineros, y describió a los estudiantes de ambos movimientos como agredidos.
Kast habló desde el frontis del Mercado Central de Santiago, donde lanzaba un programa de recuperación de espacios públicos. Ahí se dirigió a las dirigencias estudiantiles: "Pueden plantear su diferencia, pero pacíficamente", sostuvo el Mandatario.
El Jefe de Estado pidió que quienes organizan estas convocatorias se hagan cargo de ellas y aparten a quienes destruyen o atacan a otros. También les solicitó colaborar en la identificación de encapuchados y de los responsables de agresiones, una tarea que, según dijo, debe asumirse "entre todos".
Los hechos también provocaron la reacción del arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la UC, el cardenal Fernando Chomali. En una carta publicada este lunes en El Mercurio, calificó lo ocurrido como "una patada a la universidad" y a su vocación de diálogo.
Las fuentes revisadas no recogen hasta ahora una respuesta de la Confech ni de otras organizaciones estudiantiles al emplazamiento presidencial. Tampoco precisan qué criterios concretos aplicará el gobierno para evaluar las próximas solicitudes de marcha.