Un episodio de violencia empañó el viaje de los aficionados de Boca Juniors tras el partido frente a Universidad Católica en Chile. Tamara, una hincha de Boca, ratificó al Diario Olé que el bus fue atacado con piedras cerca del peaje Chacabuco, en dirección a Mendoza, para luego volver a Buenos Aires por vía aérea. "Ya hacía rato habíamos salido de la zona urbana de Las Condes, íbamos camino a la frontera por la ruta, con las luces del micro apagadas y con mucha gente durmiendo. De pronto, se escuchó un estruendo y gritos, y ruido de vidrios rotos. Nos habían tirado un piedrazo terrible", relató. "Antes de eso nos habían parado tres veces para distintos controles. A partir de ese primer ataque viajamos unas dos horas casi como en una persecución: íbamos tirados en el piso por miedo a que nos acierte alguno de los tantos piedrazos que nos tiraban desde autos", sumó. La testigo indicó que pasaron un par de horas hasta que llegó personal de Carabineros de Chile para escoltar al ya apedreado bus hasta el paso Los Libertadores. "Supongo que habrán sido los hinchas de Colo Colo, ellos ya habían avisado que iban a atacar a hinchas de Boca", agregó en referencia a las amenazas de la Garra Blanca de una revancha por incidentes en Buenos Aires en 2023. La barrabrava del "Cacique" anticipó ataques bajo el pensamiento de que "mientras estén en nuestro país, no tendrán descanso ni respiro". El episodio se ha sumado a un enfrentamiento posterior, con asalto armado y robo de lienzos a seguidores xeneizes tras la llegada del equipo al hotel de concentración en Vitacura, según los relatos de Tamara.