En Chile, la animadora Pamela Díaz reveló en el programa Hay que decirlo que la modelo Kika Silva está incómoda tras confirmar su romance con Cristián Arriagada, viudo de la fallecida periodista Javiera Suárez. Díaz contuvo detalles de la conversación que sostuvo con Silva y, en defensa de su amiga, intentó apagar la controversia señalando que la relación debe seguir su curso sin caer en el ruido público. «Me dice que está muy contenta, que no esperaba toda esta situación que está pasando», afirmó la conductora en pantalla.

La revelación trajo a colación cuestionamientos previos de Daniela Nicolás, expareja del cirujano plástico, quien sostuvo que Arriagada fue responsable de una mala experiencia para ella, calificándolo como «un hombre tan malo y narcisista». A estas críticas se sumó el duro desahogo de Marilú Balbontín, madre de Javiera Suárez, quien acusó al exyerno de conflictos en el régimen de visitas de su nieto y afirmó que el médico ha «enterrado a mi hija y nos enterró a todos».

Para calmar las aguas, Díaz relató una conversación íntima con Silva en la que la modelo le habría confiado su ánimo. «Yo por supuesto le dije amiga, da lo mismo, en dos semanas más no existe», comenta la animadora sobre su consejo directo. Ante la lluvia de cuestionamientos, Díaz aconsejó mantener un bajo perfil y evitar compartir imágenes en redes durante este periodo de exposición mediática, subrayando que la discreción es el mejor escudo en momentos de escrutinio público. «Que no suba ninguna foto, que siga mi ejemplo», añadió.

Finalmente, Díaz defendió la libertad de Silva recordando su estatus sentimental previo a la relación con Arriagada. «Hace meses terminó con Gonzalo Valenzuela», remató, dejando claro que la modelo está en su derecho de rehacer su vida amorosa. Este episodio expone el telón de fondo de la farándula chilena: la delgada línea entre vida pública y privacidad, y la presión de las redes ante relaciones que conectan a figuras de alta exposición con perfiles de interés social en Chile y la región. Se espera que el tema siga siendo objeto de coberturas y debates en los próximos días, mientras el público observa cómo se gestionan estas historias en televisión y plataformas digitales.