El Gobierno salió a respaldar a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, tras las controvertidas declaraciones en las que afirmó que haber nacido en la pobreza fue uno de sus mejores regalos. La defensa fue anunciada por la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, quien señaló que las palabras de Lincolao deben entenderse en un marco personal y profesional y no se deben convertir en una polémica. Sedini insistió en que la administración está centrada en sus proyectos y en enfrentar desafíos como el crimen organizado, la seguridad y la migración irregular, y que no habrá tiempo para interpretaciones de mala fe. Siempre supimos que uno de los grandes desafíos de la instalación del Gobierno iba a ser enfrentarnos a diversas interpretaciones de mala fe de cada cosa que dijera un ministro o una autoridad de este gobierno, afirmó.
La propia Lincolao explicó su frase para evitar malentendidos. Cuando yo dije que para mí había sido un regalo haber nacido pobre, lo dije porque conozco hoy día muchísima gente que ha tenido los mismos orígenes, sostuvo. Cuando tú eres una persona humilde, de escasos recursos, tienes que desarrollar muchas veces habilidades de sobrevivencia, que me imagino ustedes también en sus trabajos las tienen que tener.
En Chile, la conversación sobre pobreza y movilidad social es central, y estas declaraciones llegan en un momento en que el Gobierno intenta proyectar una narrativa de mérito vinculada al esfuerzo personal. Analistas destacan que, si bien la frase de Lincolao es personal, podría alimentar debates sobre justicia social y políticas de educación y oportunidades, con la coalición buscando traducir cualquier reflexión en medidas concretas para la población.
En síntesis, el episodio certifica que, frente a críticas o interpretaciones, la prioridad del Ejecutivo permanece clara: avanzar con urgencias de la ciudadanía y mantener el foco en seguridad y migración, sin desviar la atención hacia peleas menores. El tiempo dirá si estas muestras de autocrítica y autojustificación logran traducirse en consensos o si, por el contrario, avivan tensiones internas sobre cómo se comunica la pobreza y el mérito en la era actual.}
