La bolsa chilena entre nuevo ciclo político y el conflicto armado internacional El IPSA cae 12% desde su máximo en enero por la inestabilidad de los mercados y por un escenario fiscal que retrasaría la recuperación de la actividad económica. Noticias destacadas José Antonio Kast asumió esta semana bajo el lema “Gobierno de Emergencia”, y aunque Chile no sufre una crisis como la que vivió Sebastián Piñera en 2010 tras el terremoto y tsunami que afectó en su primer gobierno al centro-sur del país, la economía y los mercados reciben al nuevo Presidente con alta tensión.
Por un lado, la expectación por el cambio de ciclo político se ha diluido a raíz de la guerra de Irán -el IPSA ya cae 12% desde su máximo de enero- y por otro, la situación fiscal es, a juicio de las nuevas autoridades, bastante más estrecha que lo presupuestado lo que afectaría las perspectivas para 2026. La caída de la bolsa, en un entorno de alta volatilidad, escalada del dólar y el petróleo, y caída en el precio del cobre, convive en estos días con las altas expectativas de los agentes ante el nuevo Gobierno, las que, de no ser satisfechas, podrían prolongar la tensión en el IPSA, afirman analistas.
Como señal de lo que viene hacia adelante, el Imacec negativo de enero (-0,1%) sorprendió al mercado y confirmó que la economía local tiene poco espacio para absorber shocks externos. Ante esta situación, los analistas se están poniendo a la defensiva.
Por ejemplo, Credicorp ha hecho cambios en su cartera de acciones recomendadas y está privilegiando acciones menos volátiles, bancos y utilities. Además, el shock geopolítico tiene a los inversionistas preguntándose cuánto daño puede hacerle a una economía abierta y todavía frágil un rally del petróleo, un dólar más fuerte y tasas de interés que podrían subir si el conflicto se prolonga.
Según Credicorp, el desempeño bursátil de las próximas semanas dependerá en buena parte de las noticias externas, del curso de la crisis en Medio Oriente, de la evolución del cobre, el litio y el petróleo, y del tono que adopte el Banco Central ante este escenario. Fuera de Chile, el diagnóstico es compartido.

