En un encuentro celebrado en el espacio Kitchen Club en Madrid, la Semana de Chile puso la gastronomía y la diversidad cultural como eje para promover la imagen del país ante público y empresarios españoles. El evento ofreció degustaciones y una demostración culinaria con preparaciones como ceviche de almejas, ostión y pescado blanco en granizado de pisco sour; pichanga verde de puerros, coliflor, espárragos y topinambur en velo de espinacas y cilantro con palta asada; y pastel de choclo.
El responsable del menú fue Carlos Pascal, chef chileno y fundador de Kitchen Club, quien explicó que la geografía del país, con casi 6.500 kilómetros de costa y la Cordillera de Los Andes, fue la principal inspiración. Pascal dijo además que incluyó "algunos guiños a esos países latinoamericanos que hoy en día son parte de la cultura y enriquecen la cocina".
La actividad también fue plataforma para presentar la nueva campaña internacional "Chile, lo vas a ver", descrita por Víctor Palma, director de alianzas estratégicas de Marca Chile. Marca Chile es la iniciativa público-privada que busca posicionar la imagen país. Palma dijo a la agencia de noticias EFE, la agencia de noticias española, que la propuesta apunta a consolidar un relato "basado en hechos concretos" y que no se limita a la gastronomía, sino que busca mostrar "quién está detrás de cada producto, de cada servicio" y el potencial en sectores como las energías limpias.
Para dar músculo económico a ese relato, Gabriel Guggisberg, director de ProChile en España y Portugal, recordó que ProChile es la agencia del gobierno chileno dedicada a la promoción de exportaciones. Guggisberg informó que las inversiones de empresas chilenas en la Unión Europea alcanzan cerca de 7 mil millones de dólares, cifra que, según los organizadores, incluye unos 2 mil millones de dólares invertidos en España. Estos montos fueron puestos como base para profundizar vínculos comerciales bilaterales.
Desde la organización subrayaron que España, y en particular Madrid, funciona como puerta de entrada al mercado europeo, por su conectividad y por la presencia de comunidades latinoamericanas que refuerzan la recepción cultural. "España, y particularmente Madrid, es la puerta de entrada al resto de Europa, y por eso es tan importante y significativo este evento", dijo Palma durante la jornada.
La campaña se lanzó primero en São Paulo, Brasil, y continuará en Nueva York, Estados Unidos, y Londres, Reino Unido, con foco en energía, futuro, talento y colores, además de sectores como exportaciones, inversión, turismo y energías limpias. Para los chefs y marcas participantes, la semana en Madrid es una oportunidad concreta: exposición ante compradores europeos, correlato para estrategias de turismo y una vitrina para sellos alimentarios y de servicios.
La cita dejó una mezcla de sabores y estrategia pública, donde la cocina actuó como narrativa de identidad y herramienta económica. Desde Madrid los impulsores esperan traducir esa visibilidad en rutas de exportación, mayor afluencia turística y proyectos de cooperación en energías renovables; los próximos pasos serán las siguientes escalas de la campaña y la medición de su efecto sobre acuerdos comerciales y la percepción de la marca país.
