Cuatro personas murieron por inmersión la tarde del sábado en la Playa Grande Mirasol, en la comuna de Algarrobo, cuando varias personas se lanzaron al mar para intentar rescatar a una mujer arrastrada por el fuerte oleaje, según informó la Armada de Chile.
Entre los fallecidos está Benjamin Wood, ciudadano estadounidense radicado en Chile y conocido en redes sociales por su contenido sobre gastronomía y bares, y su pareja, Pepa Ureta, chilena vinculada también al rubro de la hospitalidad. La Armada precisó que el accidente dejó además a un quinto afectado, que fue rescatado y trasladado al Hospital Claudio Vicuña.
La Fiscalía, es decir el Ministerio Público, y la Policía de Investigaciones (PDI) reconstruyen que las cuatro muertes se produjeron por asfixia por sumersión mientras las personas intentaban socorrer a la primera víctima. Las indagaciones buscan esclarecer las circunstancias exactas del episodio, incluida la intensidad de las corrientes y la presencia de señalización o guardavidas en la playa.
Benjamin Wood era cofundador de proyectos gastronómicos en Santiago, entre ellos Honesto Mike, Beervana, Alameda Beer Company y Pocha Bang Bang, establecimientos por los que era conocido en la escena de bares y comida local. En sus plataformas digitales difundía recomendaciones sobre restaurantes, cervezas y cultura culinaria, lo que le daba visibilidad en la industria nacional.
La noticia provocó conmoción en el mundo gastronómico de Santiago y en Algarrobo, donde residentes y visitantes han vuelto a poner atención sobre los riesgos de rescates en el mar y la necesidad de coordinación entre salvataje, fiscalización y prevención. Especialistas en seguridad costera suelen señalar que las corrientes de arrastre y el fuerte oleaje son causas recurrentes de tragedias múltiples cuando quienes intentan ayudar no miden las condiciones.
La investigación de la Fiscalía y la PDI determinará responsabilidades y si hubo negligencia o falta de medidas de prevención en la playa. A corto plazo, familiares y cercanos de las víctimas enfrentan el proceso de identificación y los trámites legales, mientras que el sector gastronómico local lamenta la pérdida de una figura activa en la escena de bares y restaurantes.
Este tipo de incidentes abre preguntas sobre la señalización, la dotación de guardavidas y las campañas de prevención en la zona costera de la Región de Valparaíso, donde Algarrobo está ubicada, y recuerda la vulnerabilidad de las playas chilenas frente a cambios rápidos en el estado del mar.