Este viernes la Bolsa de Santiago mostró un giro tras tres jornadas consecutivas a la baja, impulsada por una subasta de cierre con fuerte presencia de institucionales extranjeros y por noticias sobre un fallo que declara ilegales aranceles promovidos por Donald Trump; la nota disponible no precisa qué tribunal dictó ese fallo.
El S&P IPSA, el Índice de Precios Selectivo de Acciones que sigue a las principales compañías en la Bolsa de Santiago, terminó la sesión en 10.855,08 puntos, desde la sesión anterior que estaba cerca de 10.812,5 puntos, lo que equivale a la subida porcentual citada en la apertura. Entre los papeles que lideraron alza estuvieron Entel, con un salto cercano al 10%, CAP subiendo 4,3% y Parque Arauco 3,3%, mientras bancos como Banco de Chile y Santander también aportaron ganancias.
La "subasta de cierre" es un mecanismo que concentra operaciones en los últimos minutos de la jornada para fijar el precio de cierre; es más intensiva en operaciones de institucionales extranjeros, es decir, fondos y administradoras de inversión fuera de Chile. Ese factor ayudó a revertir parte de la caída de la semana, aunque el IPSA aún arrastra su racha más larga de caídas semanales desde septiembre de 2023.
En el extranjero, Wall Street mostró tono positivo con el Nasdaq subiendo 0,9%, el S&P 500 avanzando 0,6% y el Dow Jones 0,4%. Los rendimientos del Tesoro, bonos del gobierno de Estados Unidos que sirven de referencia global, operaron al alza por una rotación desde bonos hacia acciones. Europa cerró en máximos históricos, lo que reforzó el apetito por riesgo global.
Luis Ramos, jefe de Equity Strategy en LarrainVial Research, dijo a DF que el fallo sobre los aranceles "podría transformarse en un viento de cola relevante para la tesis de inversión en mercados emergentes, incluido Chile". Según Ramos, las subidas se concentraron en compañías expuestas a la demanda interna y en sectores que venían con múltiplos exigentes, por lo que el mercado estaría recalibrando expectativas esperando mayor visibilidad sobre utilidades futuras.
Los volúmenes negociados fueron débiles, un efecto concordante con el Año Nuevo Lunar en China, lo que tiende a reducir la liquidez y puede magnificar movimientos de precios. Para inversionistas y administradoras de fondos chilenas esto significa que las señales de recuperación deben interpretarse con cautela: una subasta de cierre impulsada por flujos extranjeros puede revertirse si los datos económicos internacionales, especialmente los próximos números de inflación y crecimiento en Estados Unidos, sorprenden al alza en tasas de interés.
En perspectiva, los próximos días estarán marcados por la atención a condiciones externas y a la evolución de los flujos: si el fallo sobre los aranceles se consolida como noticia positiva y los datos macro de EE. UU. permiten una mayor toma de riesgo, la recuperación del IPSA podría ganar tracción; si los datos son más firmes y elevan rendimientos de bonos, la rotación fuera de acciones podría reavivar la presión bajista. Para el inversor chileno, la receta práctica es vigilar la liquidez de mercado, la participación de institucionales extranjeros en las subastas de cierre y las cifras macro de Estados Unidos como factores que definirán la dirección en las próximas sesiones.
