En los primeros cuatro meses de 2026, Chile elaboró 1.613.900 toneladas de cobre, 137.900 menos que en el mismo periodo de 2025, según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). La caída de 8% frente a ese periodo anterior señala que el sector minero sigue enfrentando desafíos para mantener el ritmo de producción, entre ellos la mayor profundidad de los yacimientos, la carga regulatoria y una dependencia elevada de las grandes minas. Coinciden los analistas en que la solución pasa por acelerar el otorgamiento de permisos para proyectos nuevos y ampliar la capacidad de las operaciones existentes, un tema que el sector viene discutiendo desde hace años.
Desglose por faenas muestra un cuadro desigual entre las grandes minas privadas y la estatal. Escondida, de la minera BHP, presentó un retroceso de 13% y produjo 412 mil toneladas en el periodo, frente a 472 mil en 2025. La mina Los Pelambres, de Antofagasta Minerals, del grupo Luksic, reportó una caída de 8% hasta 90 mil toneladas frente a 98 mil del año anterior. Por el contrario, Collahuasi, propiedad de Anglo American y Glencore en partes iguales, registró una ligera mejora del 2%, con 119 mil toneladas frente a 117 mil en 2025.
Codelco, la mayor productora estatal, también mostró menor desempeño con una caída de 10%, hasta 361 mil toneladas desde 401 mil. El Teniente fue la faena que más cayó, con una reducción cercana al 29%, al pasar de 111 mil toneladas en 2025 a 79 mil en los primeros cuatrimestres de 2026. Fruto de estos movimientos, el cuadro global de producción sigue alicaído y depende de decisiones operativas y regulatorias para sostener la tendencia.
Álvaro Merino, experto en el sector, resume el dilema: «El principal desafío de la minería es elevar la producción, para ello, naturalmente, debemos acelerar el otorgamiento de permisos». Este análisis se sostiene con el registro de Cochilco, que señala que la caída proviene de la combinación de la ley vigente, la profundidad de los yacimientos y la concentración de la producción en grandes minas.
En el ámbito corporativo, Collahuasi anunció que Patricio Hidalgo asumirá como presidente ejecutivo el 1 de julio próximo, un cambio relevante para el control y la estrategia de la segunda mayor faena de cobre en el país. Estos movimientos se dan en un contexto en el que la producción de cobre continúa marcando la dinámica fiscal y exportadora de Chile, con implicancias directas para la inversión y el empleo en el sector.
Con un escenario de precios volátiles y costos operativos elevados, la lectura para el corto plazo es que la minería chilena necesita señales claras para desbloquear cuellos de botella y asegurar volúmenes de extracción que permitan sostener el aporte al PIB y a la recaudación fiscal. En ese marco, la aceleración de permisos y la planificación de proyectos a gran escala aparecen como condiciones necesarias para revertir la caída observada hasta abril.
