Máximo Pavez, subsecretario del Interior, llamó a la unidad en la coalición de Gobierno después de los roces entre dirigentes de Chile Vamos y el Partido Republicano, desatados por intercambios entre la Presidenta Evelyn Matthei y el diputado republicano Agustín Romero.

El mensaje del Ejecutivo fue directo. "Al Gobierno le importa mucho que la coalición funcione unida y que haya un buen ambiente de apoyo a los proyectos que impulsa el Ejecutivo", señaló Pavez. La autoridad pidió no profundizar el conflicto y poner paños fríos a la disputa.

Pavez reconoció que las diferencias políticas son parte de la dinámica normal de los partidos, pero marcó una línea: el Ejecutivo no tiene injerencia en esos debates internos. "Nosotros no tenemos ninguna injerencia ni intervención en aquellas discusiones que al interior de los distintos partidos políticos se puedan dar por múltiples materias", afirmó.

La señal tiene un trasfondo legislativo. El Gobierno impulsa reformas importantes en seguridad y orden público, y para avanzar necesita el respaldo coordinado de Chile Vamos y Republicanos en el Congreso. Las fricciones entre ambas fuerzas, si se profundizan, pueden complicar esa agenda en el segundo semestre.