El co-consejero delegado de Netflix, Ted Sarandos, dijo en una entrevista con Bloomberg TV que la eventual compra de Warner Bros. Discovery podría traducirse en un aumento de estrenos en salas comerciales, apoyándose en la red global de distribución del estudio. Según Sarandos, la integración facilitaría que más títulos lleguen a la pantalla grande, y habló de “películas de alta calidad” para cines si la operación se concreta.

Warner Bros. Discovery es el conglomerado estadounidense que agrupa al clásico estudio Warner y al grupo Discovery, con una extensa infraestructura de distribución y un catálogo amplio. Esa capacidad logística contrasta con el modelo dominante de Netflix, que históricamente prioriza el estreno directo en su plataforma. En el actual planteamiento público, Netflix ha propuesto mantener una ventana de exhibición exclusiva de 45 días en salas para las películas de Warner Bros. antes de su llegada al servicio de streaming, aunque Sarandos evitó firmar ese plazo como un compromiso permanente, aduciendo que ponerlo por escrito podría ser una desventaja competitiva en un mercado en transformación.

En paralelo a la oferta de Netflix, el consorcio Paramount Skydance presentó una propuesta alternativa. Paramount Pictures es otro gran estudio de Hollywood, y Skydance es una productora estadounidense; su alianza ofreció duplicar el número de estrenos hasta 30 películas al año. Sarandos calificó esa meta como “improbable”, argumentando que implicaría aumentar la producción de forma insalubre para sostener tantas cintas.

La decisión final dependerá de los accionistas de Warner Bros. Discovery, que convocaron una junta extraordinaria para votar sobre la fusión el 20 de marzo. Hasta entonces, Warner mantiene abierto el proceso de negociación y Netflix conserva el derecho a igualar ofertas competidoras.

¿Qué podría significar esto para Chile y la exhibición local? Por un lado, una mayor integración entre un gigante del streaming y la red tradicional de distribución podría incrementar la oferta de títulos en salas comerciales chilenas, ampliando las posibilidades de acceso del público a producciones internacionales y, potencialmente, latinoamericanas. Netflix ya participa en circuitos de festivales y estrenos de autor, como cuando apoyó el estreno en la Berlinale de la directora chilena Maite Alberdi, lo que muestra interés por cine de la región.

Por otro lado, la concentración de catálogo y poder de programación en manos de conglomerados globales puede tensionar a exhibidores independientes y distribuidores locales, que compiten por fechas y salas. Además, la falta de un compromiso contractual firme sobre la ventana de 45 días deja incertidumbre sobre cómo evolucionará la relación entre estreno en cines y llegada a plataformas de streaming.

En suma, la oferta de Netflix introduce la posibilidad de más películas en cartelera, pero también abre un debate sobre concentración, diversidad y las reglas del juego entre la exhibición tradicional y las plataformas. La definición concreta llegará después de la votación de accionistas, y será entonces cuando exhibidores, distribuidores y cineastas chilenos deberán evaluar el impacto real en salas locales.