El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ingresó este lunes un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para postergar hasta 2028 el pago de la deuda que el Estado mantiene con las distribuidoras eléctricas del país. La iniciativa también busca extender el Subsidio Eléctrico para los hogares más vulnerables.

La urgencia tiene fecha: julio. Ese mes, las cuentas de electricidad subirán 4,9% por el inicio del cobro de una deuda que asciende a casi US$900 millones con las distribuidoras. Ese monto se acumuló por la reliquidación del Valor Agregado de Distribución (VAD), un componente regulado que cubre los costos de transporte y distribución de energía en el país.

El proyecto ingresó con discusión inmediata a la Comisión de Minería y Energía de la Cámara. El Ejecutivo argumenta que el aplazamiento permitirá aliviar las finanzas de las familias más vulnerables. El subsidio continuará para el 40% más vulnerable de la población, identificado a través del Registro Social de Hogares, la base de datos con que el Estado focaliza los beneficios sociales.

El aplazamiento no elimina la deuda: solo la difiere. Las distribuidoras recibirán ese pago antes de 2028, lo que mantiene la presión sobre las tarifas a mediano plazo.