Pasada la medianoche, Carabineros observó a un hombre lanzar un paquete hacia el interior de la cárcel de Chillán, en inmediaciones de las calles Isabel Riquelme y Gamero. La maniobra terminó con la detención del sujeto y el decomiso de 212 dosis de droga que buscaban ingresar al recinto.
Al fiscalizarlo, los funcionarios hallaron 25 dosis de sustancias ilícitas y dinero en efectivo entre sus vestimentas. Luego, en coordinación con personal de Gendarmería, la Sección de Investigación Policial (SIP) de la 2ª Comisaría de Chillán revisó el paquete arrojado al patio del penal: contenía 187 dosis adicionales, bolsas pequeñas con sustancias y más efectivo.
El imputado, mayor de edad y con antecedentes policiales, quedó detenido en el lugar y fue puesto a disposición de la justicia. Por instrucción del fiscal de turno, enfrentará un control de detención por el delito de tráfico de drogas.
El procedimiento ocurre cuando Carabineros y Gendarmería Ñuble refuerzan su coordinación. Esta semana, ambas instituciones sostuvieron una mesa de trabajo centrada en el plan regional contra el Crimen Organizado, que identifica el lanzamiento de elementos prohibidos hacia los penales como una de las prácticas prioritarias a combatir de forma conjunta.