Una joven colombiana de 20 años perdió la vida en la madrugada del viernes 24 de abril de 2026, en un accidente de tránsito ocurrido en la intersección de Tarapacá con San Francisco, en la comuna de Santiago, Región Metropolitana. La víctima fue identificada como María Alejandra Flores Rodríguez, quien viajaba en un vehículo particular y recibió un impacto directo cuando un automóvil de apoyo de la policía, conducido por siete funcionarios de Carabineros, chocó contra un vehículo de aplicación, en este caso un Uber. Tras la colisión, la joven salió eyectada y resultó herida de gravedad, según los antecedentes difundidos por la autoridad.

Según los mismos antecedentes, ninguno de los siete carabineros descendió a socorrerla y todos habrían abandonado el lugar, hecho que generó un rechazo generalizado. El conductor del otro vehículo fue detenido poco después; se confirmó que conducía bajo los efectos del alcohol. El control de detención del conductor se realizó en las horas siguientes, mientras Carabineros comunicó la baja inmediata de los siete funcionarios implicados. La institución señaló mediante un comunicado oficial que lamentaba el fallecimiento y envió condolencias a la familia, calificando los hechos como gravísimos y contrarios a los valores institucionales. Las diligencias fueron remitidas al Ministerio Público y las investigaciones administrativas continúan.

María Alejandra llegó a Chile hace tres años, procedente de Medellín, en la región de Antioquia, con la intención de buscar mejores oportunidades para su familia. Se desempeñaba como maquilladora y manicurista, y estudiaba para convertirse en disc jockey. Sus allegados destacan su madurez y su rol como sostén económico de sus familiares que permanecen en Colombia. En la noche del accidente, la joven viajaba en un vehículo de Uber cuando ocurrió la colisión.

El caso ha generado una fuerte reacción pública, no solo por la gravedad del accidente sino también por la conducta mostrada por los funcionarios, que, tal como se señaló, no brindaron auxilio a la víctima. En seguimiento a la información oficial, la autoridad manifestó que la desvinculación de los siete carabineros fue una medida inmediata en medio de la investigación penal y administrativa que continúa para determinar responsabilidades y posibles sanciones. A la espera de resultados, el hecho vuelve a encender el debate sobre la conducta de las fuerzas de seguridad y la protección de víctimas en la vía pública.