La reapertura total de las importaciones en Argentina hizo regresar al mercado versiones sencillas de camionetas, las llamadas pick-up con cabina simple, a medida que las marcas ajustan su oferta tras la llegada masiva de modelos entre fines de 2024 y fines de 2025.

En ese período la oferta disponible pasó de 270 a 378 versiones, y sólo en el primer surtido tras la apertura entraron 110 autos nuevos al país, según el recuento citado en la cobertura original. Ese salto obliga a las automotoras a reconectar con los compradores que usan la pick-up para trabajo, no sólo para paseo.

La dinámica tiene dos causas claras. Por un lado, la variación en la oferta empuja a las marcas a ajustar precios y versiones. Por otro, durante la etapa previa las camionetas gozaban de ventajas fiscales en Argentina: pagan la mitad del IVA, el IVA (impuesto al valor agregado) que queda en 10,5% para estas unidades, y hasta recientemente estaban fuera del impuesto al lujo, que fue eliminado a partir del 1 de abril. Esas condiciones favorecieron la conversión de pick-up en alternativas para compradores que antes buscaban SUV de alta gama.

Ese movimiento había empujado a las marcas a priorizar versiones de confort y equipamiento alto, transformando camionetas originalmente de trabajo en vehículos de paseo y con precios más elevados. Ahora, con mayor competencia de importados y una oferta más diversa, las empresas dicen que deben reforzar las versiones de acceso orientadas a clientes comerciales y flotas.

“Estamos muy bien en la gamas altas pero tenemos que fortalecer la propuesta en las versiones de acceso. En esa dirección vamos a trabajar el año próximo”, dijo Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina y Sudamérica, en una entrevista citada por Infobae el año pasado, cuando anunció que en la planta de General Pacheco se volvería a fabricar la Ford Ranger con cabina simple en versiones de chasis y caja larga. General Pacheco es la planta de Ford ubicada en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Toyota, según la misma cobertura, era hasta ahora la única marca que mantenía en Argentina camionetas de cabina simple con chasis y caja, en variantes de tracción simple y doble, con caja manual. La nota original no incluyó los precios concretos de esos modelos, por lo que no es posible compararlos aquí.

Para el público chileno, el caso argentino ilustra una tendencia regional: cuando se liberaliza la importación de vehículos aparecen más opciones y las marcas reajustan líneas para atender tanto a compradores de lujo como a usuarios de trabajo. No obstante, un cambio en Argentina no equivale a una modificación inmediata del mercado chileno, donde impuestos, aranceles y demanda pueden ser distintos.

En perspectiva, el regreso de las pick-up cabina simple significa que las automotrices deberán equilibrar dos mundos: mantener las versiones premium que impulsaron márgenes, y retomar las variantes de entrada que son la base del negocio comercial. El próximo año será clave para ver si las fábricas y las filiales regionales concretan esos planes de producción y precios para recuperar a los compradores “de trabajo”.