En diálogo con Cooperativa, el analista internacional Gilberto Aranda, profesor de la Universidad de Chile, abordó los posibles escenarios para la relación bilateral entre Chile y Perú ante la segunda vuelta presidencial que enfrentará este domingo a Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. El experto subrayó que el eje central de la conversación es la figura del militar retirado Anturso Humala y la corriente ultranacionalista que lidera junto a su legión de reservistas del Ejército, la llamada etnocacerista, y que propone abiertamente la recuperación de los territorios chilenos de Arica y Tarapacá.

«Si Antauro Humala llega a ocupar algún puesto importante de gobierno, eso sin lugar a dudas implica una señal adversa para Chile por lo que refiere a la ideología etnocacerista», afirmó Aranda. El análisis enfatiza que esa posibilidad podría complicar cualquier horizonte de cooperación entre ambos países, especialmente en temas de seguridad y defensa.

En contraste, el académico comentó que un eventual triunfo de la abanderada derechista representaría un panorama distinto para Chile. Recordó que, a pesar del talante claramente autoritario del expresidente Alberto Fujimori, su administración mantuvo una de las relaciones más estables y pragmáticas con Chile, diseño que la líder de Fuerza Popular probablemente buscaría replicar en materia comercial y diplomática. Este enfoque incluiría un tono más predecible en foros regionales y una agenda orientada a acuerdos bilaterales que podrían beneficiar a Chile en ciertos sectores.

La conversación sitúa el tema en un marco regional sensible para la última década, donde la relación entre Chile y Perú ha estado marcada por temas históricos y fronterizos, pero también por acuerdos comerciales que fortalecen el intercambio entre ambos lados de la cordillera. En ese sentido, el análisis de Aranda ofrece una lectura para Chile sobre posibles variaciones en la posición peruana ante la economía, la seguridad y la cooperación regional, de cara a cualquier escenario político en Lima. El panorama completo se nutre de los antecedentes de la relación bilateral y de la experiencia de otras administraciones peruanas que mantuvieron canales estables con Chile.

Con todo, el informe refleja una lectura clara: los próximos movimientos en Lima podrían alterar no solo el rumbo bilateral, sino también la dinámica regional que Chile ha ido construyendo con sus vecinos del Pacífico. En este contexto, la continuidad de la cooperación y la vigilancia de las líneas rojas en la relación Chile-Perú serán claves para el futuro cercano.