El economista y exministro de Hacienda Manuel Marfán cuestionó, en conversación con radio Infinita, la propuesta del gobierno para reformar el Mepco, el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles. Marfán señaló que no hay que pensar solo en el corto plazo inminente, sino que Chile, si quiere volver a ser próspero, tiene que buscar soluciones que tengan luz al final del túnel. Esta reflexión se dio en medio del debate sobre los cambios que el gobierno del Presidente Kast planea implementar y de las medidas de su plan económico.

«Hay una mezcla. Hay algunas que me gustan y otras que me gustan menos», afirmó, al avanzar en su análisis sobre las distintas propuestas. En relación a la rebaja del impuesto a la renta de las empresas, el 27,5 por ciento actual a 23 por ciento, Marfán afirmó que esa rebaja debe ir acompañada de una compensación fiscal clara. «El anuncio de rebajar el impuesto a primera categoría, el impuesto corporativo a las empresas del 27,5% actual a 23%, esa es una de las medidas que estaba considerada y propuesta en la mal llamada Comisión Marfán», dijo. «Pero junto con eso también decimos que esa rebaja tiene que ser compensada fiscalmente. O sea, tiene que haber otras medidas que permitan sustituir la recaudación del impuesto, que se baja por otros impuestos o bien por una rebaja del gasto», explicó.

Marfán precisó que esa medida no se compensará con mayor inversión o crecimiento. «Eso es incorrecto», afirmó. Y añadió que «es importante tener la certeza de la compensación antes de iniciar esa rebaja». «No puede haber un debilitamiento de las cifras fiscales. Por lo tanto, lo que falta todavía por saber es cuál va a ser la compensación que tendría que buscar el fisco para no deteriorar sus cuentas», agregó.

En relación al Mepco, Marfán señaló que «no hay que pensar solamente en el corto plazo inminente, sino que este país, si quiere volver a ser próspero, tiene que estar pensando en buscar soluciones que tengan luz al final del túnel». Al recordar la Guerra del Golfo de 1990, un conflicto que tuvo efectos similares por el alza del precio del petróleo, el exministro de Hacienda dijo que «a mí lo que se me ocurre, lo que se ha hecho en otras oportunidades parecidas a».

La conversación dejó claro que cualquier ajuste debe balancear ingresos y gasto para no deteriorar las cuentas públicas y evitar un debilitamiento fiscal que afecte la credibilidad de la política económica chilena.