Mijail Bonito, quien fue asesor de política migratoria durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera y es hoy académico del Magíster en Gobierno de la Universidad Autónoma, cuestionó la cobertura que ha tenido el caso de los menores de edad haitianos que ingresaron al país en vuelos chárter. "Hemos catalogado de crisis un evento que a todas luces no parece serlo", afirmó en el programa Desde la Redacción, de La Tercera, conducido por el periodista Rodrigo Álvarez.
Para Bonito, el punto de partida de la discusión está mal planteado. Los niños, niñas y adolescentes llegaron con visas de residencia temporal de reunificación familiar, un proceso regulado que exige al Servicio Nacional de Migraciones verificar que son hijos de residentes definitivos o de naturalizados chilenos, y que sus padres tengan capacidad económica para mantenerlos. Cumplidos esos requisitos, la institución emite una residencia temporal de dos años.
El exasesor reconoció que la señal de alerta fue razonable al detectar que varios adultos viajaban con grupos de más de diez menores sin ser sus padres. Sin embargo, aclaró que esos adultos contaban con mandatos legales para trasladar a los niños y presentarlos ante la policía internacional.
Bonito también embistió contra las críticas dirigidas a la Policía de Investigaciones (PDI), a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y al Servicio Nacional de Migraciones. Según él, la "irregularidad principal" no estuvo en la operación de llegada de los menores, sino en un memorándum firmado en 2024 por Luis Thayer, entonces director del Servicio Nacional de Migraciones, que flexibilizó los requisitos para legalizaciones de migrantes. "No solo es grave, sino que ilegal", acusó. Al cierre de la publicación, la mayoría de los menores habían sido localizados.
