El segmento de camionetas medianas amaneció esta semana con dos nuevas caras. Isuzu, de la mano del Grupo Kaufmann, y Sinotruk Pick-Ups, respaldada por Empresas Indumotora, iniciaron operaciones en el país con apenas días de diferencia. Según informó La Tercera, el mercado suma ahora 35 marcas compitiendo por un nicho que representa el 20% del parque automotriz total del país.
La pick-up no es solo un vehículo en Chile. La usan constructores, agricultores, mineros y emprendedores de norte a sur, y su ubicuidad en las calles la ha convertido en un símbolo a la vez funcional y aspiracional. Que dos nuevas marcas ingresen en el lapso de un mes habla de la vitalidad de ese mercado y del apetito de los grupos distribuidores por capturar parte de él.
Sinotruk Pick-Ups llega como la cuarta firma de vehículos livianos que suma Indumotora, el grupo vinculado a la familia Avayú. La marca china, conocida globalmente por su trayectoria en camiones pesados, debuta en pick-up con el modelo Bolder, disponible en ocho versiones. Todas se mueven con un motor turbodiésel 2.0 de 188 caballos y 420 Nm de torque, con tracción 4x2 o 4x4, cajas manual de seis marchas o automática de ocho, y suspensión trasera de ballestas o multilink. Los precios parten desde 16.990.000 pesos más IVA.
"Buscamos ofrecer una nueva alternativa muy competitiva, con la mejor relación precio-calidad, versátil y confiable para quienes requieren una herramienta de alto valor", señaló John Novoa, gerente de División de Sinotruk en Indumotora.
Isuzu llega con un perfil diferente. La histórica marca japonesa, con décadas de experiencia en motores diésel para uso comercial, inicia operaciones con el Grupo Kaufmann como socio distribuidor. La camioneta, ensamblada en Tailandia, llega sin nombre comercial propio: se identifica únicamente como Isuzu. Incorpora un motor diésel 2.2 que cumple la norma Euro 6e-bis, el estándar de emisiones más exigente en vigor en Europa, con 163 caballos y 400 Nm de torque. Las transmisiones disponibles son manual de seis velocidades y automática de ocho marchas. Su precio de entrada es de 26.490.000 pesos más IVA.
La simultaneidad de ambos debuts tensiona un mercado que ya venía moviéndose. Para el comprador chileno, el efecto más inmediato es una oferta más amplia y mayor presión sobre los precios en el segmento de entrada.
