Este lunes, intensas precipitaciones y tormentas eléctricas azotaron la comuna de Diego de Almagro, dejando a la localidad de Inca de Oro como el sector más afectado y registrando 240 personas damnificadas. Producto del frente de mal tiempo, 60 vecinos fueron albergados de manera preventiva mientras las autoridades evalúan daños mayores.

El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó interrupciones en servicios básicos: en Inca de Oro hay 195 clientes sin suministro de agua potable y 182 usuarios afectados por cortes de energía eléctrica. La falta de estos servicios ha complicado la vida cotidiana y la logística de ayuda en una localidad de territorio abierto y servicios concentrados.

A las dificultades habitacionales y de servicios se sumó la pérdida de conectividad vial en la Ruta C-17, entre los kilómetros 65 y 70, por una remoción en masa que mantiene suspendido el tránsito en ese tramo. Hasta ahora no se ha determinado la cifra exacta de viviendas dañadas por los anegamientos registrados en distintos puntos de la comuna.

Senapred decretó alerta amarilla para Diego de Almagro, medida que permite reforzar la coordinación entre los organismos de emergencia y acelerar la respuesta ante nuevas afectaciones. Además, se mantiene una alerta temprana preventiva para las comunas de Copiapó, Tierra Amarilla, Vallenar y Alto del Carmen, vigente desde el 17 de febrero.

El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) advirtió en su minuta técnica que la probabilidad de remociones en masa, como flujos de detritos, aluviones, deslizamientos y caídas de roca, es moderada en sectores de precordillera y alta en la cordillera de Atacama. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha señalado la presencia del sistema frontal que causa esta inestabilidad y mantiene pronósticos orientados a la vigilancia de nuevos episodios de precipitación.

La Región de Atacama, marcada por valles angostos y cuencas que pesan sobre la escorrentía cuando llegan lluvias intensas, vuelve a enfrentar la fragilidad de su infraestructura frente a manifestaciones climáticas extremas. Las autoridades locales y regionales están activando protocolos para restablecer servicios, despejar la Ruta C-17 y evaluar la magnitud de los daños materiales en las próximas horas.

En el cierre del reporte, las autoridades no han entregado un balance final de viviendas afectadas ni un cronograma preciso para la reposición total de agua y electricidad en Inca de Oro, por lo que la coordinación interinstitucional y la situación meteorológica definirán los próximos pasos.