El exportero chileno Nicolás Peric, campeón con Cobresal en 2015, sorprendió al revelar este martes, en el capítulo de Hay Zoom de Televisión Nacional de Chile (TVN), que padece una condición visual que lo acompañó durante su carrera. La conversación se dio en un marco casual cuando los panelistas mostraron los lentes que usa el exarquero y, pese a que la graduación de los cristales era mínima, la charla derivó en una confesión sin filtro sobre su realidad médica.

«Yo tengo un problema de la vista, en serio», apuntó de entrada, y añadió: «No estoy tan ciego: 0,50 y 0,50», señalando ambos ojos. En medio de bromas y preguntas sobre por qué no se operaba para evitar usar lentes, Peric dio a conocer una condición que, aseguró, lo afectó desde sus años en la portería. «Yo tengo poca pigmentación en el ojo. Por ejemplo, cuando te hacen el examen para conducir y te tiran una luz y te dicen ‘¿qué ve?’ Nada, no veo nada», relató.

Además, el exarquero puntualizó que esa característica le condicionó durante toda su carrera defendiendo las porterías. «Cuando tiraban el centro y la pelota pasaba por el sol o la luz, era gol fijo. Y mis compañeros lo sabían, tenían clarísimo que decía: ‘sol’ y ellos sabían que tenían que hacer algo más porque alguna cagada me iba a mandar».

«Vamos a transparentar en este momento, después que me retiré hace como 10 años, ya me da lo mismo», cerró Peric, dejando claro que ahora, fuera de la actividad, puede contar su historia sin tapujos. Este relato se suma a la memoria de Cobresal, club que lo consagró campeón nacional en 2015 y que permanece en el imaginario de la historia del fútbol chileno.

El testimonio de Peric, más allá de la anécdota, abre un debate sobre la salud visual de los porteros y la necesidad de diagnósticos accesibles en el fútbol profesional chileno, donde otros guardametas podrían enfrentar retos similares sin que se les haya reconocido públicamente.