El Programa de Mejoramiento de la Gestión, PMG, es un incentivo trimestral que entrega la Dirección de Presupuestos, Dipres, a instituciones públicas y a funcionarios que cumplen metas del año anterior. Se calcula sobre la remuneración base y no es un pago exclusivo del Presidente de la República.
Registros públicos y reportes periodísticos sitúan al presidente Gabriel Boric con asignaciones y un bono por cumplimiento de metas por aproximadamente $3 millones, monto que entre noviembre y diciembre de 2025 elevó su sueldo bruto de $7 millones a $10 millones. En el caso del expresidente Sebastián Piñera, aparecen pagos por PMG registrados en distintos periodos, incluyendo un pago de $1,8 millones en diciembre de 2021 ajustado a valor 2025. Algunas fuentes agrupan esas partidas y llegan a un total de $4,5 millones para Piñera, cifra que sería $1,5 millones mayor que la atribuida a Boric. No obstante, la agregación exacta de pagos depende de qué asignaciones se incluyan y de los ajustes aplicados, por lo que hay cierta ambigüedad en los totales consolidados. Consecuencias La publicación de estos montos reavivó la discusión sobre transparencia y coherencia en el gasto público. Diputados de la Unión Demócrata Independiente, UDI, Flor Weisse y Henry Leal calificaron como "absolutamente vergonzoso e impresentable" que Boric haya recibido un bono que, según ellos, no se cumplió, y pidieron la devolución de los recursos. En paralelo, desde el Ejecutivo se recuerda que el PMG es un mecanismo generalizado, usado por gobiernos anteriores y por múltiples servicios públicos.
Precedente histórico, gana y pierde. Los pagos por metas no son inéditos; expresidentes y entidades públicas han recibido asignaciones similares en administraciones anteriores. Políticamente, la oposición capitaliza la molestia pública para cuestionar la gestión y la ética del gobierno actual. El oficialismo, en cambio, puede defender la legalidad del pago y el cumplimiento de criterios institucionales. Para el ciudadano común el debate tiene dos efectos concretos. Primero, la percepción de privilegios en la clase política, que agrava el descrédito institucional. Segundo, la demanda por mayor transparencia administrativa: quién recibe qué, por qué y con qué evaluación técnica. Aunque las sumas son relevantes a nivel individual, representan una porción mínima del gasto público total; sin embargo, su peso simbólico es alto. Contexto técnico Según Dipres, las metas evaluadas en 2024 combinaron gestión eficaz, eficiencia institucional y calidad de los servicios, y la institución consignó un cumplimiento del 99,44% para ese ejercicio. Esas métricas incluyen objetivos como incorporar perspectiva de género en programas, eficiencia en el uso de presupuesto y avanzar en estándares ambientales internos, parte del llamado "Estado Verde". Qué falta saber Hay diferencias en cómo se consolidan y ajustan los montos históricos. Para zanjar la controversia se requiere que Dipres y la Secretaría General de la Presidencia publiquen un desglose completo y verificable de los pagos PMG por año y por rubro, incluyendo las bases que justificaron cada asignación. Sin esa transparencia, la discusión seguirá siendo política y no técnica.
