Miami podría robarle el protagonismo al fútbol este miércoles. Con más del 50% de probabilidad de lluvia y tormentas eléctricas sobre la ciudad, el partido entre Brasil y Escocia por la fase de grupos del Mundial 2026 enfrenta la amenaza de una suspensión en el Hard Rock Stadium.

El protocolo de la FIFA es preciso: ante la detección de descargas eléctricas cerca del recinto, el partido se detiene de inmediato. El problema estructural es que el Hard Rock Stadium no cuenta con techo retráctil, lo que lo expone más que otros estadios del torneo ante fenómenos climáticos de este tipo.

No sería la primera vez que el clima para al Mundial 2026. El torneo ya registra demoras y suspensiones en jornadas previas por condiciones similares, y la posibilidad de una nueva interrupción preocupa a los organizadores.

Para Escocia, el panorama deportivo es tan adverso como el meteorológico. Los escoceses cayeron ante Marruecos en su debut en el grupo, lo que los obliga a ganar contra una de las selecciones más poderosas del torneo para mantenerse vivos en el certamen. Brasil, en cambio, marcha como favorito y busca consolidar su camino hacia los octavos de final.

La FIFA y los organizadores monitorean las condiciones en tiempo real. Si el pronóstico se confirma antes del pitazo inicial, una demora en el comienzo o una interrupción durante el partido son los dos escenarios concretos que la organización ya maneja.