La tercera temporada de Euphoria regresa este domingo 12 a HBO y HBO Max, a las 21:00, con una promesa de espectáculo que llega a Chile a través de estas plataformas. HBO, cuyo nombre completo es Home Box Office, junto a su servicio de streaming HBO Max, recuperan a Rue y compañía tras un receso marcado por polémicas y exigencias de la audiencia. En Chile, la espera se siente igual de efervescente que en el resto del mundo, y la puesta en escena llega acompañada de un contexto de curaduría ambiciosa que busca colocar la serie en el centro de conversaciones sobre juventud, adicción y crisis identitarias.
Sam Levinson, creador, guionista y director, retoma la historia con un salto temporal de cinco años y separa a los personajes en distintas subtramas. En el inicio ya se advierte que Rue Bennett, interpretada por Zendaya, cruza nuevamente fronteras en un intento desesperado por pagar una deuda con Laurie, la narcotraficante interpretada por Martha Kelly. Rue conduce a toda velocidad por una ruta desértica del norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos, y la radio suena con Ride like the wind, de Christopher Cross. “Para ser libre de nuevo/ Y me queda un largo camino por recorrer/ Para llegar a la frontera con México”, canta la protagonista en una escena que resume su nuevo rumbo y su vulnerabilidad.
La pregunta que domina desde hace meses es si este regreso significa el cierre de Rue y sus amigos. En la narrativa, Cassie y Nate —ambos ahora comprometidos— viven en los suburbios y se preparan para su gran noche de bodas, mientras Jules estudia en una escuela de arte y podría estar vinculada a nuevas dinámicas, y Maddy continúa trabajando en una agencia de talentos. El salto temporal y la separación de tramas buscan renovar la estructura de la serie, pero también alimentan dudas sobre cómo se cerrarán las historias y qué responsables quedarán para el final. El público chileno, acostumbrado a las crudas introspecciones de la serie, está atento a cómo se abordarán temas como la familia, el arrepentimiento y la velocidad con que la vida puede desbordarse a partir de elecciones impulsivas.
Con la expectativa de ver a un grupo de jóvenes que dejó huella en la memoria colectiva, Euphoria mantiene su pulso estético y musical, que ha sido pieza clave de su identidad. En Chile, la conversación ya está instalada: ¿qué enseñanzas dejará este final, qué pasará con Rue y qué mirada ofrece sobre la juventud contemporánea en un mundo atravesado por la precariedad emocional? El estreno llega acompañado de debates sobre responsabilidad, género y representaciones, y la producción ha prometido respuestas que, quizá, vayan más allá del clic fácil o del puro entretenimiento. En paralelo, la atención se centra en cómo las decisiones de Levinson y del elenco repercuten en la industria local, que mira con admiración el pulso internacional de una ficción que continúa marcando tendencia sin perder su sello crítico.

