El candidato de derecha Abelardo de la Espriella ganó este domingo la segunda vuelta presidencial de Colombia, imponiéndose por 250 mil votos sobre el candidato oficialista Iván Cepeda. El resultado levantó los mercados: el peso colombiano trepó 0,5% y alcanzó su nivel más alto desde enero de 2021, cotizando a 3.445 pesos por dólar.

La bolsa de valores del país cerró con una caída de 4,38%, aunque el índice acumula un alza de 15,7% en lo que va de 2026. Solo en junio había subido 9%, impulsado por las encuestas que anticipaban el triunfo del candidato opositor.

Los activos colombianos venían apreciándose durante semanas, cuando los sondeos comenzaron a marcar ventaja para De la Espriella. El mercado descontó el resultado antes de que se confirmara oficialmente.

La victoria, sin embargo, no despeja todas las dudas. LarrainVial, banco de inversión chileno, publicó un informe en que advierte que la sostenibilidad del optimismo de los mercados "dependerá menos de la confirmación del resultado en sí que de la capacidad del gobierno de De la Espriella para implementar su programa económico". El problema de fondo: ninguna fuerza política controla la mayoría en el Congreso, lo que podría diluir la agenda económica del presidente electo.

Gustavo Petro, presidente saliente de Colombia, no aceptó el conteo preliminar y alegó irregularidades en el proceso. LarrainVial anticipa que esas revisiones no alterarán el resultado, aunque la ratificación formal podría demorar semanas. El banco también prevé que Petro y Cepeda impulsarán la creación de una Asamblea Constituyente, lo que mantendría un clima de polarización durante los próximos meses.

En lo económico, De la Espriella fijó como meta un ajuste fiscal equivalente a 3,1% del PIB (Producto Interno Bruto) y una reducción del tamaño del Estado de hasta un 25%. Su vicepresidente electo adelantó que apostarían por una mujer para encabezar el Ministerio de Hacienda. LarrainVial advirtió que si el plan genera un déficit de ingresos, podría deteriorar las cuentas fiscales del país, el desafío central que enfrentará la nueva administración desde su primer día.