La noche del viernes 20 de febrero, la quinceava gala televisada del Festival de Viña, conducida por Tonka Tomicic, conductora de televisión chilena, y José Antonio Neme, periodista chileno, dominó la audiencia nacional gracias a apariciones que conectaron con el público. Entre las 21:09 y la 01:18 horas la transmisión promedió 1.466.765 personas por minuto, y el peak llegó a 1.909.138 espectadores, un salto que los organizadores y las pantallas atribuyeron al paso de la cantante Katteyes y a las actrices Jacinta Rodríguez y Cota Castelblanco, del elenco de la teleserie El Jardín de Olivia.

La Gala, que funciona como puntapié del Festival y como gran pasarela mediática, replicó su impacto también en plataformas digitales. En los canales de YouTube (plataforma de videos en línea) de Mega, el canal de televisión chileno, y Meganoticias, su área informativa, se registraron 1,1 millones de reproducciones en vivo, según la señal. Ese doble fenómeno, TV tradicional y streaming, evidencia que el evento ya no vive solo en la pantalla de la televisión sino en la conversación inmediata de redes.

El paso por la alfombra roja concentró la mezcla de espectáculo y cotidianidad que caracteriza a Viña. Tonka Tomicic y José Antonio Neme abrieron la velada caminando junto a un grupo de baile; Tomicic comentó looks junto a Marcelo Marocchino, comentarista de moda, mientras Neme se encargó de las entrevistas en la red carpet. Entre los momentos más comentados estuvieron el paso de Daniela Aránguiz, figura televisiva chilena, acompañada de su pareja José Manuel “Cuco” Cerda; la llegada de Coté López, influencer chilena, junto a su novio; y el desfile de Luis Jiménez, actor chileno, junto a sus hijas.

Los espectadores también se fijaron en lo simbólico de los vestidos: el blanco y el negro dominaron la paleta y, según la transmisión, el blanco fue presentado como tono del año. Entre murmullos y aplausos, la llamada "alfombra" mostró tanto apuestas clásicas como piezas que los usuarios bautizaron en redes sociales, por ejemplo el llamado "vestido de la venganza" que lució Fran Virgilio, etiqueta que viralizó comentarios y memes.

No todo fue glamour inmaculado. Hubo abucheos durante la entrevista de Neme a Daniela Aránguiz y su pareja, y aplausos para el paso del grupo "El Muro", que generó uno de los momentos de mayor complicidad con la audiencia. Esos contrastes, la ovación y el pitido, son parte del paisaje de una Gala que funciona como termómetro de afinidades y rechazos sociales, donde la moda convive con la farándula y la política de la atención pública.

En perspectiva, el repunte de sintonía reforza una pauta recurrente: las figuras nacionales mantienen un tirón fuerte sobre la audiencia chilena. Como hemos relatado en nuestras coberturas sobre Viña, desde los puestos de completos en la ciudad hasta la expectativa por artistas internacionales como Gloria Estefan, el Festival articula lo local y lo global. Encuestas recientes proyectan además que la gente seguirá pendiente del Festival 2026, y este tipo de picos confirma que la conexión del público con rostros nacionales puede ser decisiva para las noches centrales.

Queda por ver si esa energía se traduce en la venta de entradas para las jornadas siguientes y en la conversación pública que acompañará los shows principales. Mientras tanto, la Gala reafirma su rol: no solo un desfile de moda, sino un espejo de qué figuras y qué historias movilizan a Chile en la antesala del Festival.