El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, viajó el viernes pasado a Zapallar para reunirse con su par y presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, Gustavo Alessandri. Tras el encuentro, acordaron que la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) emitirá una postura más formal y consensuada sobre los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), y Toledo dejó en pausa la intención de someter al concejo municipal la salida de su comuna de la asociación.

La reunión buscó apaciguar la tensión pública que surgió luego de que Alessandri, en representación de la ACHM, se encontrara con el presidente electo, José Antonio Kast, el 14 de enero para pedir frenar el traspaso de colegios municipales a los SLEP. Esa intervención detonó la reacción de alcaldes de comunas con menores ingresos, que sintieron que la asociación había hablado en un sentido no representativo para todos.

La molestia estalló el 30 de enero en Penco, durante una actividad por la emergencia de incendios, cuando Toledo confrontó a Alessandri y dijo "Fuiste súper irresponsable. Para ti es sencillo porque tienes una comuna con un ingreso per cápita súper elevado, donde vive mucha gente de plata. Puente Alto no tiene esa realidad". Según personas que conocieron el episodio, además de Toledo se mostraron críticos Tomás Vodanovic, alcalde de Maipú, y Claudio Castro, alcalde de Renca; otras fuentes mencionaron al alcaldismo de La Florida usando solo el apellido Reyes, sin precisar nombre completo.

En Zapallar, la conversación se centró en esas diferencias de fondo: alcaldes de comunas como Puente Alto, Pirque y San José de Maipo advierten que el modelo de los SLEP puede profundizar brechas si no se acompaña con recursos y garantías para las comunas más vulnerables. Quienes asistieron al encuentro relatan que Toledo expuso esos argumentos y que, frente a ello, Alessandri aceptó trabajar en una postura más amplia que busque mayor consenso interno.

El punto concreto acordado fue que la ACHM elaborará una declaración más clara sobre los SLEP, que debería publicarse próximamente. El equipo de Toledo, sin embargo, mantiene la advertencia de que si esa postura no se materializa de forma pública, la alternativa de salir de la asociación podría retomarse y sumar a otras comunas.

Este episodio pone de relieve una fractura clásica en la política municipal chilena: la tensión entre alcaldes de comunas con altas capacidades fiscales y aquellos que gobiernan territorios con restricciones económicas, y cómo esa división se traduce en visiones distintas sobre la gestión educativa local.

La discusión adquiere mayor relevancia en un momento en que los ministerios entrantes han acordado mesas de trabajo con la ACHM para temas como vivienda, energía y trámites, lo que obliga a la asociación a mostrar una voz más coordinada ante el gobierno que asumirá funciones.

El acuerdo en Zapallar, por ahora, actúa como tregua política. La verdadera prueba será si la ACHM consigue convertir ese acuerdo en una postura pública que contemple las desigualdades regionales y evite que la disputa interna se transforme en rupturas concretas entre municipios.