El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, afirmó que representantes del Partido Republicano lo visitaron en su oficina para advertirle que le harían la vida imposible, según The Clinic. Lo dijo en el podcast Entender es Todo, de ese medio, en una entrevista publicada este 22 de octubre.
"A mí los republicanos me notificaron en mi oficina", relató Orrego al periodista Kike Mujica. Según su versión, el mensaje fue directo: "Que me iban a hacer la vida imposible, porque yo era un peligro para ellos". The Clinic no informa quiénes habrían sido esos representantes ni cuándo ocurrió la reunión. Tampoco consigna una respuesta del partido.
El episodio surgió cuando le preguntaron si la última elección presidencial había sido una oportunidad para competir desde el centro político. Orrego conectó esa advertencia con las acciones que lo llevaron al Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), el órgano que resuelve, entre otras materias, la remoción de autoridades electas.
El requerimiento lo presentaron en 2025 consejeros regionales. Buscaba destituir a Orrego por presuntas faltas graves a la probidad y notable abandono de deberes. El Partido Republicano defendió esa acción con antecedentes de eventuales irregularidades en la gestión regional.
Para el gobernador, la ofensiva tuvo otro origen. "Esta es una decisión política que toma un partido a través de sus consejeros regionales", sostuvo. De acuerdo con su relato, los republicanos no tenían al comienzo los votos necesarios. Los consiguieron después con el apoyo de consejeros de la UDI (Unión Demócrata Independiente).
El Tricel rechazó la destitución el 8 de septiembre de 2026, por tres votos contra dos. El fallo dividido mantuvo a Orrego en el cargo, aunque dejó en evidencia lo estrecho del resultado.
Orrego también vinculó el proceso con su futuro político. Admitió que el frente judicial le impidió evaluar en serio una candidatura presidencial. "Cuando tú estás con ese nivel de frentes abiertos ni siquiera puedes pensar la posibilidad", explicó.
La acusación instala una tensión directa entre la principal autoridad electa de la región más poblada del país y el partido del oficialismo. Hasta ahora, el Partido Republicano no ha respondido públicamente a los dichos del gobernador, según la información disponible.


