La Ciudad de México (CDMX) se prepara para recibir la Feria del Mundo 2026, un festival abierto que propone recorrer tradiciones y productos de todo el planeta sin salir de la capital mexicana. El encuentro tendrá lugar del 11 al 14 de marzo de 2026, en la plaza externa del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, y el acceso es completamente libre.

Durante cuatro días la feria agrupa actividades y stands de más de 40 países, con propuestas que van desde artesanías y productos representativos, hasta gastronomía, fragancias, cosmética, numismática y sesiones fotográficas con expositores que visten trajes tradicionales. Es una fórmula de feria popular, donde lo artesanal convive con tendencias comerciales y la vida cotidiana de las comunidades migrantes.

Entre los países presentes aparecen Francia, Italia, Colombia, Turquía, Argentina, India, Japón y, por supuesto, México, además de naciones de Asia, Europa, África y América Latina. La concentración de pabellones latinoamericanos convierte al evento en un pequeño mapa de la región, útil para quienes desde Chile quieran comparar sabores, oficios y formas de representación cultural.

El lugar elegido, el Tecnológico de Monterrey, conocido como Tec de Monterrey, es una universidad privada mexicana con campus en varias ciudades; su plaza externa en Coapa, alcaldía Tlalpan, ofrece un recinto al aire libre de fácil acceso para familias y visitantes internacionales. El horario anunciado es de 9:00 a 19:00 horas, lo que facilita visitas de día entero si se planifica con calma.

Para el público chileno que considere viajar a la CDMX, la feria funciona como una manera concentrada de experimentar diversidad cultural sin multiplicar destinos. Recomendaciones prácticas: llegar temprano para evitar aglomeraciones y aprovechar la oferta; llevar efectivo para compras pequeñas y degustaciones; llevar cámara o celular y respetar los protocolos de los expositores antes de fotografiar; consultar el programa oficial del evento en las redes del Tec de Monterrey para saber horarios y presentaciones puntuales; y revisar requisitos migratorios y sanitarios vigentes antes de viajar.

Si se piensa alojar en la ciudad, conviene elegir barrios con buena conectividad y oferta cultural, como Coyoacán o la zona de Condesa y Roma, desde donde es relativamente sencillo planificar una jornada que incluya la feria y otros atractivos. Para moverse dentro de la CDMX, las aplicaciones de transporte privado son una opción práctica, y combinar con el transporte público puede ahorrar tiempo y dinero, según el punto de partida.

En clave cultural, la Feria del Mundo actúa como vitrina de las diásporas y de las industrias creativas locales e internacionales, un lugar donde el comercio y la representación nacional se cruzan. Para Chile es una invitación a observar cómo diferentes países presentan su identidad material y gastronómica fuera de sus fronteras, y una oportunidad para viajeros interesados en experiencias multiculturales concentradas en pocos días. La feria, además, ofrece pistas sobre tendencias de consumo y producción artesanal que pueden inspirar a diseñadores y comerciantes chilenos interesados en la circulación regional de objetos y sabores.

Quienes no puedan viajar pueden seguir la programación por las redes oficiales del Tecnológico de Monterrey, donde suelen publicar mapas de stands y actividades, aunque la experiencia de calle, de probar un plato o conversar con un artesano, es difícil de replicar en línea. La Feria del Mundo 2026 promete, en suma, un paseo por lo global con acentos locales, una escena útil para quien viaja desde Chile buscando una primera aproximación a la riqueza material de otras culturas.