El ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, defendió la propuesta de reducir el impuesto corporativo de 27% a 23% de forma gradual como parte del Plan Nacional de Reconstrucción, ante las críticas por un déficit fiscal creciente. En la conversación con el programa Estado Nacional de Televisión Nacional de Chile, explicó que la disminución sería de un punto porcentual por año y que busca dar a las empresas más capital de trabajo para impulsar producción.

La autoridad añadió que la reducción se habría decidido de forma acelerada para evitar depender de votos en el Congreso, y afirmó que cuando caiga el precio internacional, el precio de los combustibles se reflejará de inmediato, a diferencia de lo que ocurría con el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como Mepco.

Con todo, reconoció que, además de la volatilidad internacional y la guerra en Medio Oriente, Chile enfrenta "un problema fiscal enorme" y proyectó que el déficit podría situarse en unos ocho mil millones de dólares a fin de año.

Las respuestas políticas fueron diversas. El diputado Agustín Romero, de Republicanos, respaldó la medida al sostener que el Plan de Reconstrucción es esencial para Chile y para generar empleo; en contraste, la diputada Gael Yeomans, de Frente Amplio, criticó que el gran titular del plan sea la reducción de impuestos a las grandes empresas.