William Anthony Colón Román, conocido internacionalmente como Willie Colón, falleció este sábado en un hospital de Nueva York por complicaciones de salud, según informó su familia. Tenía 75 años y partió rodeado de su pareja y sus hijos, dijeron sus allegados en un comunicado. "Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia", indica la declaración familiar, que pidió respeto y privacidad.
Colón nació el 28 de abril de 1950 en el barrio del Bronx de Nueva York, en el seno de una comunidad puertorriqueña cuya identidad musical ayudó a cincelar. A los 16 años comenzó su carrera profesional con el álbum El Malo, grabado en 1967 junto al cantante puertorriqueño Héctor Lavoe, con quien conformó uno de los dúos más influyentes de la salsa. Ese vínculo, bajo el sello Fania, situó a Colón en el centro de la escena salsera de Nueva York; Fania era la discográfica y colectivo musical que aglutinó y exportó la salsa como fenómeno latinoamericano desde la ciudad estadounidense.
Como trombonista, arreglista, productor y compositor, Colón combinó virtuosismo instrumental con narrativas sociales. Firmó temas que se volvieron estándares, como Idilio, Gitana y El gran varón. Esta última canción, un relato sobre identidad y estigma social, mostró que su música no era solo para bailar, sino también para conversar sobre realidades incómodas. Colaboró además con Rubén Blades, cantautor panameño conocido por sus letras políticas y sociales, y participó en las también legendarias Estrellas de Fania, una suerte de selección de músicos clave del sello que giró por el continente.
Su carrera estuvo marcada por la productividad y el reconocimiento comercial: registró más de 32 álbumes, obtuvo nueve Discos de Oro y cinco de Platino, y vendió más de ocho millones de discos en todo el mundo, según los datos difundidos por su círculo cercano. La noticia de su muerte desató una ola de condolencias en redes sociales y homenajes por parte de fanáticos y músicos de varios países.
En Chile, su influencia se siente en las orquestas de baile y en músicos de la escena salsera santiaguina y regional, que han tomado el trombón y la tensión narrativa de sus temas como referentes. No se han confirmado todavía detalles sobre funerales o ceremonias públicas; la familia pidió privacidad mientras atraviesan el duelo.
Willie Colón deja un legado que conecta la tradición del barrio latino de Nueva York con las luchas y los ritmos de América Latina. Su obra, a la vez popular y crítica, seguirá siendo punto de referencia para quienes piensan la música como espejo de la sociedad y herramienta de memoria cultural.
