La Unidad de Fomento, conocida como UF, es un índice reajustable que se usa en Chile para actualizar deudas, créditos e instrumentos de ahorro. A punto de cruzar por primera vez en su historia el umbral de los $40.000, la UF ya empieza a dejarse sentir en los bolsillos de las familias. El estudio de Kantar Chile señala que 8 de cada 10 chilenos anticipa que este incremento golpeará su economía personal y familiar, en un contexto donde el costo de la vida ya se tensa por múltiples frentes.

El informe describe la UF como un transmisor de precios: incrementa al mismo tiempo gastos relevantes como dividendos hipotecarios, arriendos y colegiaturas. En números, el 58% de los encuestados indica que la alimentación será más cara; 49% espera mayor impacto en salud y transporte; 47% en pagos de créditos o dividendos hipotecarios y 42% en arriendos. En educación, el 38% prevé alzas en colegios y universidades, y el 37% advierte recortes en compras para el hogar, mientras que el 22% señala menor gasto en entretenimiento.

«El cruce de la UF sobre los $40.000 marca un antes y un después. Cuando este indicador alcanza ese nivel, el impacto deja de ser gradual y pasa a sentirse de manera simultánea en distintos componentes del gasto. Lo que observamos es un ajuste forzado en la economía de los hogares», afirmó Carolina Livacic, CCO de Kantar Chile. El estudio subraya que la presión se concentra especialmente en los gastos esenciales y que la vida cotidiana empieza a encarecerse en varias áreas a la vez.

Mirando hacia adelante, especialistas señalan que si la UF se mantiene en estos niveles, el ajuste podría volverse más general y afectar aún más el presupuesto de las familias chilenas. En este escenario, lo práctico para las personas es priorizar lo indispensable, revisar planes de crédito y buscar modos de reducir gastos no esenciales para sortear este golpe en la economía doméstica.