La Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que aceptó la oferta económica de la consultora IDOM-Vidal en el proceso para elaborar el anteproyecto referencial de ampliación del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez (AMB). En el acto administrativo se indicó que la firma fue la única, de cinco postulantes iniciales, que cumplió los requisitos técnicos establecidos en las bases.
El monto contratado para la consultoría es de $16.279.894.984 pesos chilenos, y corresponde al diseño base que deberá proyectar la construcción de un tercer terminal de pasajeros, una tercera pista, un nuevo terminal de carga y nuevos accesos y sistemas internos de transporte. El subsecretario de Obras Públicas, Danilo Núñez, presente en la actividad, afirmó que "con esto, Chile dará un gran paso cualitativo en el transporte aéreo de pasajeros y estará a la altura de los grandes aeropuertos del mundo". Núñez es subsecretario del Ministerio de Obras Públicas de Chile.
Según el MOP, el plan busca triplicar la capacidad actual del AMB, y mejorar la integración con la ciudad mediante la llegada de la futura Línea 7 del Metro de Santiago, la extensión en planificación que conectará directamente con el aeropuerto. Triplicar capacidad significa, en la práctica, más puertas de embarque, más movimientos de aeronaves por hora y menos congestión, algo similar a sumar carriles a una autopista para reducir atochamientos.
El proceso de licitación comenzó con la apertura de antecedentes a fines de enero y el concurso de anteproyecto referencial se inició en abril de 2025. Con la aceptación de la oferta económica, el MOP deberá adjudicar formalmente la consultoría y enviar el expediente a la Contraloría General de la República para su toma de razón y visto bueno, paso que es obligatorio en proyectos de esta envergadura.
Es importante precisar que el monto contratado corresponde al diseño, no al costo de la construcción, que será mucho mayor y requerirá definiciones sobre financiamiento público y privado. La consultoría entregará parámetros técnicos y de planificación que permitirán estimar inversión, tiempos y efectos en conectividad aérea y turismo.
Para los usuarios chilenos, la ampliación promete vuelos más puntuales, mayor oferta internacional y mejor conexión con la capital. Sin embargo, el avance real dependerá ahora de la revisión de la Contraloría, de la adjudicación final del proyecto de obra y de la disponibilidad de recursos para la construcción, que son los pasos que definirán cuándo y cómo se verá en el terreno esta transformación del principal aeropuerto del país.
