El lunes 23 de febrero, parte del directorio de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) se reunió con Louis de Grange, futuro ministro de Transportes y Telecomunicaciones, en la oficina del Presidente electo. Fue el primer acercamiento formal entre el gremio y la próxima autoridad sectorial.
La cita tuvo carácter protocolar y permitió que los dirigentes expusieran sus prioridades para el transporte de carga. En la reunión, la CNTC planteó avanzar en una Ley de Transporte que permita modernizar integralmente el sector, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer la competitividad de la logística nacional.
Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) y dirigente gremial chileno, valoró la disposición al diálogo de la futura autoridad y dijo que el gremio está disponible para colaborar técnicamente con el nuevo Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones. "Fue una reunión muy positiva, donde pudimos presentar formalmente a nuestro gremio y plantear con claridad la agenda que consideramos prioritaria", afirmó Pérez.
Louis de Grange, futuro ministro de Transportes y Telecomunicaciones y político chileno, recibió la presentación sin comprometer un calendario legislativo concreto, según fuentes del encuentro. La CNTC reiteró su énfasis en la formalización del sector, la seguridad en rutas y la mejora de la infraestructura logística.
El reclamo por una ley que modernice el transporte de carga es recurrente en el gremio. Históricamente, el sector ha señalado que la normativa vigente no acompaña los cambios tecnológicos ni las exigencias del comercio exterior, lo que limita la competitividad de puertos, rutas y cadenas logísticas.
Quien gana con una norma más moderna sería el conjunto de exportadores, cadenas productivas y consumidores, por menores costos y mayor eficiencia. Quien puede verse afectado son los operadores informales del transporte, porque la formalización suele implicar mayores requisitos y costos administrativos para las pequeñas empresas y choferes independientes.
En ese contexto, la oferta de colaboración técnica de la CNTC instala dos desafíos inmediatos para el nuevo gobierno: definir prioridades regulatorias y fijar plazos para un proyecto de ley. No hay, hasta ahora, una hoja de ruta pública ni plazos comprometidos por la futura autoridad.
El próximo paso será profundizar los diálogos técnicos entre el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y el gremio. Si se concreta una iniciativa legislativa, la discusión marcará a quién beneficia la modernización y qué compensaciones propone el Estado para los eslabones más frágiles de la cadena logística.
