En una entrevista con el programa Money Talks de La Tercera, en el contexto del traspaso de mando entre el gobierno de Gabriel Boric y la administración de José Antonio Kast, el economista Rodrigo Vergara —investigador senior del Centro de Estudios Públicos, CEP, y expresidente del Banco Central de Chile— dijo que alcanzar una tasa de crecimiento cercana al 4 por ciento es una tarea “titánica” y advirtió que la corrección fiscal que se viene será más dura de lo esperado.
Vergara respaldó las críticas del Consejo Fiscal Autónomo, CFA, organismo que fiscaliza la política fiscal, respecto de los supuestos de ingresos que utilizó la administración saliente. Según el economista, esos supuestos sobreestimaron la capacidad de recaudar y por eso “se insistió” en proyecciones que no se condicen con la realidad. Ese diagnóstico, sostuvo, obliga al nuevo gobierno a replantear las bases del presupuesto.
Sobre el gasto, el ex presidente del Banco Central afirmó que existe un exceso y que es necesario “pasar el dolor rápido”. En ese marco, valoró la intención del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de reducir el déficit, pero advirtió que la meta de llevar el déficit a cero será más compleja ahora que la brecha fiscal aumentó desde las estimaciones iniciales.
En materia de crecimiento, Vergara dijo que valora que el nuevo equipo ponga el foco en la expansión económica, pero se mostró escéptico respecto de la posibilidad de retorno rápido a tasas cercanas al 4%, porque, explicó, Chile arrastra más de una década con una expansión promedio cercana al 2 por ciento. Añadió que no existe una “bala de plata” para elevar de golpe el crecimiento potencial, y que las medidas identificadas pueden ayudar, pero no garantizarán un salto inmediato.
En la entrevista también rechazó la idea de eliminar contribuciones, postura que vinculó a la necesidad de financiar servicios y estabilidad fiscal. Vergara enfatizó que recortar gasto y corregir supuestos fiscales son pasos necesarios antes de embarcarse en cambios tributarios amplios.
El pronóstico del economista marca el punto de partida para la nueva administración: un escenario donde la credibilidad de las cifras fiscales y la capacidad de consolidación del gasto serán determinantes. El futuro ministro Quiroz y su equipo enfrentarán, además, la presión de equilibrar ajustes con demandas sociales y la vigilancia del CFA, lo que convierte la reparación fiscal en una prioridad compleja en lo técnico y en lo político.
