El senador independiente Alejandro Kusanovic habría puesto precio a su voto para aprobar el Plan Quiroz, una maniobra que, según sus críticos, busca condicionar apoyos clave del gobierno en la región austral. Su paso por la escena política ha sido breve pero intenso: apoyó al bloque oficialista desde agosto de 2025 y, a raíz de ello, dejó la bancada de Renovación Nacional para alinearse con la coalición que respaldó a Kast cuando asumió la Presidencia. En ese contexto, la designación de Ericka Farías como delegada presidencial de Magallanes, en lugar de Gerardo Otzen, fue motivo de malestar para Kusanovic, quien señala un vínculo cercano entre Farías y la familia Bianchi, adversarios en la región, y atribuye a la delegada influencias en nombramientos de cargos medios e incluso en seremías. La tensión no es menor porque el parlamentario también cuestiona otros nombramientos provinciales, incluyendo la definición de delegados en Tierra del Fuego.