La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, presentó una guía práctica para fortalecer la gestión del Patrimonio Mundial en contextos de crisis. El documento, dirigido a administradores, comunidades e instituciones, parte del diagnóstico de que 86% de los bienes inscritos en 147 Estados enfrentan dificultades de gestión por amenazas como el desarrollo urbano, el cambio climático y los desastres naturales.

La guía propone un marco integral para proteger el llamado Valor Universal Excepcional, VUE, que es el criterio con que la UNESCO identifica la importancia singular de un sitio patrimonial. Reúne y actualiza orientaciones previas sobre patrimonio natural y cultural, y enfatiza enfoques adaptativos, participación comunitaria y marcos basados en derechos como principios centrales de gestión.

El manual fue coordinado por el Programa de Liderazgo del Patrimonio Mundial impulsado por ICCROM, el Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales, y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN por sus siglas en inglés. Recibió financiamiento del Ministerio de Clima y Medio Ambiente de Noruega y ya se probó en instancias de formación y desarrollo de capacidades.

Desde el punto de vista geopolitico, la iniciativa refleja una respuesta multilateral a la creciente presión sobre sitios patrimoniales en un contexto de multipolaridad y cambio climático. Al integrar cultura y naturaleza, la guía busca homogeneizar estándares que faciliten cooperación internacional, pero también plantea debates sobre soberanía local, financiamiento y quién decide prioridades en situaciones de conflicto o emergencia.

La reacción esperada es doble. Por un lado, ONG, organismos internacionales y redes profesionales verán la guía como una herramienta útil para coordinar ayudas y proyectos. Por otro lado, administradores locales y comunidades exigirán que las recomendaciones se adapten a realidades territoriales y no sustituyan la participación efectiva ni el control local sobre recursos y decisiones.

Relevancia para Chile: el documento importa directamente a sitios chilenos inscritos o candidatos al Patrimonio Mundial, como Rapa Nui, en la Región de Valparaíso, y las iglesias de Chiloé, en la Región de Los Lagos. Ambos enfrentan presiones por turismo, erosión, cambios ambientales y necesidades de mantenimiento. Las orientaciones sobre gestión adaptativa y participación comunitaria son útiles para incorporar a los pueblos originarios y a las comunidades locales en planes de manejo y para fortalecer capacidades técnicas.

Para las autoridades y gestores chilenos, la guía puede servir como referencia técnica al actualizar planes de manejo requeridos por la UNESCO, y como apoyo para acceder a financiamiento internacional o programas de capacitación. También aumenta la visibilidad de la posibilidad de que sitios con gestión deficiente sean propuestos para la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, lo que tiene consecuencias en la gestión turística y en la obtención de recursos.

La publicación está disponible para su uso por la comunidad patrimonial internacional. Su implementación práctica dependerá de la voluntad de los Estados, del financiamiento disponible y de la efectiva inclusión de comunidades locales en la toma de decisiones, elementos que la guía promueve pero no puede imponer.