Un pato de nombre Merlín se convirtió en uno de los protagonistas más inesperados del Mundial 2026 en México. Su popularidad creció con el correr del torneo hasta transformarse en fenómeno mediático: portadas de diarios, invitaciones a programas de televisión y miles de seguidores en redes sociales.

La mascota llegó incluso a los espacios más altos del poder político. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, lo recibió en el Palacio Nacional, sede del gobierno federal, en medio de una conferencia de prensa. La imagen de un pato en esas instalaciones recorrió la prensa del país.

Esa misma visita al Palacio Nacional dejó un incidente: alguien le sustrajo los zapatos a Merlín durante la jornada. El robo generó indignación entre sus seguidores y derivó en cobertura masiva por parte de medios locales.

Los canales de televisión tampoco se quedaron afuera. Según reportes, varias señales mexicanas se disputaron acceso exclusivo a Merlín, lo que generó roces entre equipos periodísticos. La disputa por cubrir a un pato fue una de las imágenes más insólitas del torneo.

La historia de Merlín tiene un trasfondo doloroso. Su dueña reveló que el pato llegó a la familia tras la muerte de su "hermana pata", que fue envenenada. El Mundial 2026, organizado por la FIFA en Estados Unidos, México y Canadá, disputa su fase de grupos. Hasta el cierre de esta nota, la dueña no había informado si Merlín recuperó sus zapatos robados.