Sergio Bobadilla, subjefe de la bancada UDI, junto al diputado Ricardo Neumann subieron este jueves el tono dentro de Chile Vamos. Interpelaron directamente a Renovación Nacional y Evópoli a "cuidar la unidad" del oficialismo. El mensaje era nítido: las diferencias sobre el Foro de Madrid no pueden convertirse en una nueva fractura de la coalición.
La controversia empezó hace poco. Evópoli anunció que no forma parte del Foro de Madrid y no asistirá al encuentro del 3 de septiembre en Santiago. En Renovación Nacional, mientras tanto, surgieron roces internos tras la decisión de uno de sus diputados de participar. Ambas posiciones contrastan con la defensa que hace la UDI de la participación.
Para Bobadilla y Neumann, el Foro de Madrid es "absolutamente legítimo" y reúne sectores que comparten principios como la libertad, la democracia y el Estado de derecho. "No debiéramos tener ningún complejo en encontrarnos con quienes promueven esos mismos principios en otras partes del mundo", argumentaron, con una velada crítica a sus socios.
Pero hay más al fondo. Los diputados gremialistas recordaron que los tres partidos de Chile Vamos eligieron sumarse libremente al gobierno de José Antonio Kast, quien podría asistir al evento. De ese compromiso inicial, dijeron, surge el deber de mantener cohesión. "Tenemos la responsabilidad de contribuir al éxito del actual gobierno. Las diferencias sobre una instancia legítima no pueden desviarnos de nuestro objetivo común", sostuvieron.
Evópoli y RN escuchan el reclamo, pero las distancias no cierran. La coalición oficial enfrenta un dilema antiguo: mantener la apariencia de unidad mientras sus componentes tiran hacia lados distintos. La historia de Chile Vamos es la de estas fricciones. Cada nueva causa de división prueba la fortaleza de los acuerdos.
El próximo 3 de septiembre, cuando se realice el Foro en Santiago, mostrará si el llamado de la UDI logra contener las tensiones o si esta sigue siendo la cara visible de los quiebres que corroen la coalición.