La semaglutida, la inyección para bajar de peso que hoy se utiliza en Chile y en todo el mundo, podría traer beneficios para la salud que van mucho más allá de la simple reducción de peso. Distintos ensayos y revisiones señalan efectos positivos en el corazón, los riñones, el hígado, la inflamación general y hasta en áreas como las adicciones y la demencia. Estas señales llegan en un contexto en el que la obesidad es un tema central para la salud pública, y se estima que el 75% de los chilenos viven con sobrepeso u obesidad. Este fenómeno rápido de aumento de peso es una de las mayores preocupaciones sanitarias en la región, y la semaglutida se ha posicionado como una herramienta relevante para tratarla.